Juicio 11-M: agentes explican por qué no detuvieron a un cerebro

Jamal Ahmidan, uno de los supuestos organizadores de los atentados, fue interceptado tres meses antes de la matanza en una autopista por dos policias de la Guardia Civil, quienes consideraron que "no procedía" detenerlo

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Jamal Ahmidan, uno de los supuestos organizadores de los atentados, fue interceptado tres meses antes de la matanza en una autopista por dos policias de la Guardia Civil, quienes consideraron que "no procedía" detenerlo, pese a que encontraron en su coche varios cuchillos y ropa robada

Así lo manifestaron los agentes ante la Audiencia Nacional, tribunal que juzga los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid en los que murieron 191 personas, que relataron lo ocurrido en la madrugada del 5 de diciembre de 2003 cuando se toparon con Ahmidan.

Los guardias, que declararon como testigos en condición de anonimato, admitieron que sospecharon enseguida de la actitud de "El Chino", uno de los siete terroristas que se suicidaron tres semanas después del 11-M al verse acorralados por la policía.

Supuestamente, "El Chino" regresaba de Asturias (región del norte de España) de cerrar el trato para adquirir los explosivos con los que se cometieron los atentados, y cuando se encontraba a menos de una hora de Madrid su coche se averió, por lo que paró en un área para camiones. Allí fue donde estos dos agentes le encontraron cuando trataba de empujar el vehículo, un BMW de gama alta.

Al acercarse a él le pidieron su documentación y el hombre, que estaba con "mucho nerviosismo", según los testigos, les mostró una documentación belga falsa, a nombre de Youssef Ben Salah.

Uno de los agentes recordó que le preguntó si había pasado ese mismo día por esa carretera, la Nacional I que une Madrid con el norte de España, porque creía haberlo parado horas antes.

"En estado muy chulo me dijo que no", declaró el testigo, quien añadió que Ahmidan les espetó: "racistas, os vais a enterar".

El guardia civil señaló también que "El Chino", quien llevaba un fajo de billetes de 50 euros junto con su documentación, les aseguró que venía de Bilbao de ver a su hermana, aunque no supo precisar la dirección de la mujer.

A continuación registraron el vehículo y en su interior hallaron "cuchillos y navajas", una "maza artesana de las que hacen daño", según uno de los testigos, y una maleta con ropa que llevaba las etiquetas y los dispositivos de seguridad de unos grandes almacenes, lo que les hizo sospechar que se trataba de mercancía robada.

Los agentes se limitaron a multarle por portar armas y, al ser preguntados si no pensaron en detenerle, subrayaron que no les pareció que fuera motivo suficiente y que "a esas horas no procedía" porque había que hacer una serie de averiguaciones.

Al día siguiente, una grúa llevó a "El Chino" y a su vehículo hasta Madrid, sin que se realizaran más trámites.

Los guardias reconocieron a Ahmidan al aparecer su foto en la prensa después de la explosión del apartamento de Leganés (cerca de Madrid) el 3 de abril de 2004, donde se suicidó "El Chino", lo que comunicaron a sus superiores con una nota informativa.