El hombre que le pisa los talones a la riqueza a Bill Gates

Se trata del mexicano Carlos Slim, presidente vitalicio de Telmex, a quien sólo supera por menos de tres millones de dólares el dueño de Microsoft. La revista Forbes publicó que su capital equivale a cerca de 6,4% del PBI de su país

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 EFE 162
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El magnate mexicano Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo según la revista Forbes, posee un imperio empresarial en franca expansión que ha hecho de Latinoamérica su fortín económico y lucha por adentrarse en Europa.

Nacido en 1940, el presidente vitalicio del Consejo de Administración de Teléfonos de México (Telmex) amasa una fortuna de 53.100 millones de dólares, de acuerdo con Forbes, por encima de los 52.400 millones de Warren Buffet y a corta distancia de los 56.000 millones de Bill Gates, dueño de Microsoft.

Su capital equivale a cerca de 6,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de México, de unos 830.000 millones de dólares.

El empresario mexicano cuestionó en marzo pasado el método usado por Forbes para hacer sus cálculos y señaló que sus activos no han variado tanto como sostiene la publicación.

"Lo que hacen es valuar las empresas por su precio en el mercado y éstos han estado subiendo. Yo sigo teniendo lo mismo que hace 10 años. No tengo ni departamentos, ni casas fuera", explicó el magnate el 13 de marzo en una rueda de prensa.

Allí se refirió a la filantropía, poco desarrollada en México en comparación con los Estados Unidos, y anunció que próximamente creará tres institutos, para la salud, la educación y el deporte, los cuales trabajarán con hospitales, escuelas y diversos centros de investigación.

Explicó que no considera el trabajo de esas fundaciones como una forma de repartir dádivas al estilo de "un Santa Claus", sino para hacer obras que resuelvan problemas de las personas y precisó que ha invertido en ellas unos 4.000 millones de dólares.

Slim debe su riqueza a su imperio empresarial, que pasa por la telefónica mexicana Telmex y la compañía de telefonía celular Telcel, las dos mayores de América Latina, el Grupo Carso y la entidad financiera Inbursa, entre muchas otras.

El empresario mexicano destaca en el mundo de los magnates porque ningún otro multimillonario del planeta ha podido acumular tanto dinero en tan pocos años.

Hijo de inmigrantes libaneses llegados al país a comienzos del siglo XX, la fortuna de Slim se consolidó en 1990, cuando consiguió hacerse con un paquete total del 20 por ciento de la privatizada Telmex, operación que se conoció como "la venta del siglo".

Su fortuna, que era de 7.400 millones de dólares en 2003, fue evaluada dos años más tarde en 30.000 millones, lo que le significó escalar del puesto 35 al segundo en la lista este año, al acumular 53.100 millones de dólares, según Forbes.

Su última operación empresarial, que ha causado preocupación en el Gobierno de Italia, es el plan anunciado el mes pasado por la empresa América Móvil para hacerse con el 33,3 por ciento de la compañía de telecomunicaciones italiana Olimpia.

En México los tentáculos de su imperio cubren una infinidad de sectores productivos, beneficiado, en parte, por una laxa normativa antimonopólica que le ha permitido tener una posición dominante en el sector de las telecomunicaciones.

A través del Grupo Carso, Slim posee empresas dedicadas a la manufactura y comercialización de productos para la industria de la construcción, infraestructura, petróleo, energía, electrónica, automotriz y telecomunicaciones.

Es también el fabricante de todos los cigarrillos marca Marlboro que se consumen en México en sociedad con Philip Morris, socio de la aerolínea de bajo costo Volaris y de la cadena Televisa.

En el sector financiero Slim concentra sus operaciones en el grupo Inbursa, que reúne operaciones de banco, seguros, pensiones, fondos para el retiro, arrendamiento de propiedades, sociedades de inversión y salud.

En los últimos años varias firmas de este ingeniero civil, graduado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se expandieron en Latinoamérica, principalmente las de telecomunicaciones, a través de adquisiciones de otras compañías, al punto que ya opera en 16 países de la región y en Estados Unidos.

En 2006 adquirió la totalidad de Verizon Dominicana, la mayor firma de telecomunicaciones de República Dominicana, y de Verizon Puerto Rico.

En Colombia compró las empresas de televisión por cable TV Cable, Superview y Cablepacífico, en Brasil adquirió la telefónica Embratel y en Argentina, la compañía de informática Ertach.

El magnate anunció recientemente inversiones en Nicaragua (250 millones de dólares), Honduras (150), Argentina (268) y Perú (100), entre otras.

En los últimos años Slim ha dejado las riendas de su imperio en manos de sus tres hijos (Carlos, Marco Antonio y Patrick) y de sus yernos.