Deuda externa de Brasil subió a u$s612 mil millones

El aumento neto del volumen se debió a la emisión de nuevo endeudamiento en papeles por u$s10.300 millones y a la acumulación de intereses por u$s5.500 millones

Guardar

La deuda pública del gobierno federal brasileño creció en febrero pasado un 2,6%, para ubicarse en 1,26 billones de reales (u$s612.000 millones), informó el Tesoro Nacional.

El crecimiento de la deuda en términos nominales -sin descontar la inflación- fue de 31.967 millones de reales (u$s16.000 millones) solamente en febrero, según la información.

El aumento neto del volumen se debió a la emisión de nuevo endeudamiento en papeles por 20.776 millones de reales (u$s10.300 millones) y a la acumulación de intereses por 11.191 millones de reales (u$s5.500 millones), explicó el organismo dependiente del ministerio de Hacienda.

Del total neto, la deuda interna federal subió tres por ciento en febrero hasta 1,12 billones de reales en febrero (u$s544.000 millones), contra 1,08 billones (u$s527.000 millones) en enero.

Por su parte la deuda externa cayó levemente desde 140.530 millones de reales (u$s68.218 millones) hasta 140.340 millones de reales (u$s68.126 millones) en febrero.

La reducción neta equivalió a 187 millones de reales (u$s90,7 millones) pese al impacto de 851 millones de reales (u$s413 millones) en forma de intereses.

El Tesoro recompró en los mercados internacionales títulos de la deuda externa brasileña por valor nominal de u$s564,5 millones, con un desembolso total de u$s701,3 millones.

Pese al tamaño de todas estas cifras el ministro de Hacienda, Guido Mantega, observó que Brasil es un país "menos endeudado" si se toma en cuenta la relación entre el saldo total y el tamaño de la economía.

Con el uso de una nueva metodología de cálculo, el gobierno brasileño revisó el crecimiento del PIB el año pasado para llevarlo a 3,7%, por encima del 2,9% informado inicialmente.

Tras esa revisión, la proporción de la deuda con respecto del PIB cayó desde 50% a 44,9%, lo que deja a Brasil en una posición más cómoda, según el ministro.

La meta del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva es de que para el 2010 esa proporción caiga al 35% (contra 40% en el cálculo anterior del PIB), explicó Mantega.