La violencia pasa factura a la vida amorosa de los hombres iraquíes

Nashwan Habeeb sobrellevó de a poco el estrés de la violencia en Bagdad por más de dos años. Pero cuando la ansiedad golpeó en su cuarto y empezó a afectar su performance con su esposa, Habeeb buscó ayuda. Fue a un farmacéutico y compró varias píldoras: pequeñas pastillitas de la popular droga americana Viagra

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"El estrés y las cosas horribles que vemos cada día hacen que miles de iraquíes se sientan como yo", dice Habeeb, de 35 años, que empezó a usar las pastillas hace un año. "Ayuda a superar el estrés y a sentirnos como hombres de nuevo".

Los farmacéuticos en Bagdad están notando el pronunciado aumento de clientes que piden píldoras para la mejora en la vida sexual masculina. Las pastillas, usualmente fabricadas en India, son réplicas de Viagra con nombres de sonido similar como Kamagra y Luvagra.

A diferencia de los Estados Unidos, no se requiere una prescripción médica para ese tipo de pastillas en Irak. Las imitaciones son también baratas: alrededor de un dólar por una tableta de cuatro comprimidos.

Manahil Shawoqi, una farmacéutica del barrio Al-Washash de Bagdad, dijo que sus clientes se quejan -discretamente- porque el estrés de las calles les causa deficiencias en sus dormitorios.

Su farmacia vende de cuatro a cinco paquetes por día, cuando vendía uno por semana en 2004, afirma. Shawoqi aconseja a sus clientes que las píldoras debieran ser usadas sólo cuando las recomienda un médico y que podrían traer efectos secundarios, pero se las vende igual, afirmó. "La vida ya es difícil para ellos", dijo Shawoqi.

Algunos farmacéuticos están preocupados porque los más jóvenes las buscan y puedan abusar de ellas, un fenómeno que ya se reportó en otros países. "Es un fenómeno alarmante", dijo Ahmed Saeed, farmacéutico de la Farmacia Ahmed Al Samaray del barrio Mansour de Bagdad.

"Es una forma de abuso de drogas. La gente viene por las píldoras y siguen volviendo. Se vuelven visitantes crónicos".

Saeed dijo que ha estado vendiendo réplicas de Viagra por más de cinco años. Pero hace dos, más y más jóvenes empezaron a comprarlas, dijo. Su farmacia comenzó vendiendo de cuatro a cinco tabletas por día a principios de 2005 y ahora vende diez por día, añadió.

Uno de diez clientes solicita las pastillas, expresó. "Es realmente extraño ver tantos jóvenes pidiéndolas".