"Enemigo" de los argentinos, en decadencia

Al ex campeón Naseem Hamed le quitaron la Orden del Imperio Británico tras cumplir cuatro meses de cárcel. La historia poco conocida de por qué se ganó el odio de los boxeadores nacionales

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Al ex campeón Naseem Hamed le quitaron la Orden del Imperio Británico tras cumplir cuatro meses de cárcel. La historia poco conocida de por qué se ganó el odio de los boxeadores nacionales

Pasaron los días de gloria para el boxeador británico Naseem Hamed, uno de los personajes más extravagantes que pisó alguna vez un ring. De campeón del mundo del peso pluma de la OMB (1995-2000) a la decadencia hubo un largo trayecto teñido de oscuridad.

Tras realizar su última pelea en mayo de 2002, de la que se retiró abucheado, comenzó a pronunciarse la pendiente en varios aspectos de su vida. Y el golpe final lo encontró el 12 de mayo de 2006, cuando la Justicia lo condenó a quince meses de prisión por hallarlo culpable de un accidente de tránsito en el que lesionó gravemente a un tercero.

Antes de eso, los títulos de la Federación Internacional (IBF) y de la Organización Mundial (OMB) brillaban en su cintura, al igual que la condecoración que lo acreditaba como miembro de la Orden del Imperio Británico, otorgada en diciembre de 1998 por sus servicios al deporte del boxeo.

Nada de ello existe hoy, al margen de una fortuna que, a diferencia de muchos de sus colegas, supo cuidar. El primer día de 2007 se conoció la decisión de la reina Isabel II, quien le quitó el mencionado ?honor?. Ya nadie lo respeta.

Si bien le llegó su hora, parece que Hamed, el hombre que cosechó 36 victorias y apenas una derrota (contra Marco Antonio Barrera, quien le dio una verdadera paliza en 2002), pagó bastante tarde sus consecuencias. Es que por estas tierras ya había perdido el respeto desde hacía mucho tiempo, en particular de quienes habitan el mundo del boxeo.

¿Los motivos? Hamed, quien supo ostentar una racha favorable frente a boxeadores argentinos, alguna vez sugirió que siempre era un gusto pelear con ellos. ?Me gusta matarlos, como lo hicimos en las Malvinas?. Palabras más, palabras menos, esa fue la triste frase que el ?Príncipe? eligió para sembrar la polémica.

Tal vez por eso, cuando Rodrigo ?La Hiena? Barrios aparecía como un posible rival de Hamed -por expreso pedido del británico-, el argentino lanzó: "Si quiere, hasta la hacemos en la casa de Margaret Thatcher. Y a la Princesa la pongo nocaut".

También había surgido en el horizonte el nombre de Pablo Chacón para enfrentarlo. Finalmente, ninguno de los dos combates se llevó a cabo.

Anteriormente, Sergio Liendo (en 1995), Remigio Molina (96) y Juan Cabrera (97) habían sido víctimas del poderío boxístico de Hamed, con la particularidad de que a los tres los despachó por nocaut en el segundo round. Hoy por hoy, lejos del cuadrilátero, los golpes se le volvieron en contra. Y con una intensidad que abre heridas en cualquier orgullo.