El espía ruso habría muerto por sustancia radiactiva

Los investigadores que tratan de esclarecer el asesinato de Alexander Litvinenko acudieron a expertos que exploren restos de material nuclear en distintos lugares de Londres

Guardar
  162
162

(EFE).- La policía que investiga la muerte del antiguo espía ruso Alexander Litvinenko ha pedido la ayuda de expertos para buscar restos de material radiactivo en varios lugares, informó hoy el ministro británico de Interior, John Reid.

En una declaración divulgada hoy, el ministro señaló que se cree que la muerte de Litvinenko pudo estar vinculada con la presencia de algún tipo de sustancia radiactiva en el cuerpo.

La llamada Agencia de Protección de la Salud (HPR, siglas en inglés) espera dar a conocer detalles de esta investigación sobre las 15.00 GMT de hoy en una rueda de prensa.

En una declaración que dejó escrita antes de morir, Litvinenko acusó al presidente de Rusia, Vladimir Putin, de estar detrás de su muerte por envenenamiento, y lo calificó de "brutal" y "despiadado".

Frente al University College Hospital, de Londres, donde Litvinenko murió, su amigo Alex Goldfarb leyó la nota que el ex espía dejó el pasado día 21 cuando se daba cuenta de que podía morir.

"Usted puede tener éxito en silenciar a un hombre, pero los alaridos de protestas de todas partes del mundo van a resonar, señor Putin, en sus oídos el resto de su vida", afirmó.

Los amigos del antiguo agente creen que los servicios secretos de Rusia han sido responsables de su aparente envenenamiento, si bien los médicos no han podido establecer la causa de la muerte.

Litvinenko fue coronel del Servicio Federal de Seguridad (antiguo KGB soviético) y estaba refugiado en el Reino Unido, donde el Gobierno le concedió la nacionalidad británica.

Los médicos descartaron que el ex agente fuese envenenado con talio, una especie de raticida que es inodoro, incoloro e insípido, capaz de causar la muerte con sólo un gramo.

Litvinenko enfermó el pasado día 1 tras reunirse en secreto con Mario Scaramella, un profesor universitario italiano con buenos contactos en el mundo del espionaje, en un restaurante japonés en el centro de Londres, según la prensa británica.
 
Al parecer, Scaramella le facilitó nombres de las personas que podrían estar involucradas en el asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya, que Litvinenko estaba investigando.