Lepra, una enfermedad silenciosa en la sociedad

En diciembre de 2005 había 891 enfermos en tratamiento, aunque la cifra de afectados es mayor ya que mucha gente no da a conocer su situación o directamente no se trata. La lepra no es una enfermedad de los pobres

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Durante la primera semana de octubre se realiza la 7º Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Lepra, enfermedad que en 2005 registró 411 nuevos casos en nuestro país.

El objetivo de esta campaña es informar a la población que la lepra tiene cura, que los remedios son gratuitos y el tratamiento es ambulatorio. Al mismo tiempo, los impulsores de la campaña señalan la necesidad de romper el prejuicio existente en la sociedad acerca de esta enfermedad curable y quienes la padecen.

En Argentina hay actualmente 891 pacientes en tratamiento, lo que no significa que no existan más enfermos de lepra. Debe destacarse que existe una importante cantidad de personas que están enfermas y todavía no fueron diagnosticadas.

La mejor forma de prevenir la lepra es realizando un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado. Para ello, los especialistas recomiendan consultar al médico frente a la aparición de manchas (máculas) en la piel con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración.

Quienes tengan dudas pueden recurrir a hospitales, sanatorios, clínicas, consultorios y salas de salud de todo el país. (Informes: www.sad.org.ar/lepra)

?Toda mancha que provoca adormecimiento en la piel y persiste en el tiempo puede ser un síntoma de lepra?, advirtió el doctor Jorge Tiscornia, coordinador de esta campaña sin fines de lucro organizada por la Sociedad Argentina de Dermatología.

La lepra es considerada una enfermedad endémica en los provincias del norte y centro del país. Las regiones más afectadas son Formosa, Corrientes, Misiones, el Gran Rosario y el conurbano bonaerense.

Esta patología infecciosa producida por el microbio Mycobacterium leprae afecta fundamentalmente a la piel y a los nervios periféricos y, en ocasiones, puede comprometer mucosas y órganos internos.

?La aparición de manchas en la piel con pérdida total o parcial de la sensibilidad, la transpiración y el vello son unas de las primeras manifestaciones de la lepra?, precisó el doctor Tiscornia.

Asimismo, los infectados pueden sentir hormigueo en los pies y las manos y registrar una obstrucción nasal persistente con eventuales hemorragias.

A diferencia de lo que se cree está científicamente comprobado que la lepra es de difícil contagio, ya que la mayoría de las personas posee una resistencia natural al bacilo que provoca la enfermedad. Para que un individuo sano adquiera esta patología no sólo debe tener una deficiencia genética que lo vuelva sensible: también es necesario que esté en contacto directo con un infectado por un periodo de entre tres y cinco años.

?Además ?agregó el especialista- sólo contagia el paciente que elimina los bacilos fuera de su organismo, cosa que no se registra en todos los casos?.

Por otro lado, mucho se ha señalado la relación entre la lepra y la pobreza, vínculo que para las especialistas consultadas no es más que la expresión de un prejuicio.

?La lepra no es patrimonio de los pobres. Lo que sucede es que tiene mayor incidencia en aquellas personas que no están insertas en una estructura sanitaria ni disponen de información sobre el tema?, sostiene la doctora Viviana Bonanno, jefa del sector Lepra de la División Dermatología del hospital Ramos Mejía de Buenos Aires.

De hecho, en la actualidad muchos desconocen que la lepra se cura y que el paciente afectado puede realizar una vida completamente normal; es decir, casarse, trabajar, tener hijos y realizar actividades normalmente. Sólo hace falta que el infectado realice un tratamiento regular y completo, único medio que permite romper la cadena de contagios y prevenir las discapacidades.

Síntomas y tratamiento
El tratamiento de esta enfermedad es ambulatorio, tiene una duración de entre 6 y 24 meses ?según el estado clínico del paciente- y consiste en la combinación de una toma diaria de medicamentos y una mensual supervisada por un especialista.

Como se trata de una enfermedad social -al igual que la tuberculosis y la sífilis- la medicación es entregada en forma gratuita por el Programa Nacional de Lucha contra la Lepra, dependiente de la Secretaría de Salud de la Nación.

Los especialistas advirtieron que la detección precoz permite disminuir las secuelas: ?Cuanto más pronto se efectúe el diagnóstico y se administre la medicación, menor es la posibilidad del desarrollo de lesiones en la piel?, resalta el doctor Roberto Escalada, asesor médico de la Sociedad Alemana de Ayuda al Enfermo de Lepra.

Esas heridas son producidas por la pérdida progresiva de la sensibilidad que caracteriza a los enfermos, quienes al no percibir dolor tampoco detectan los estímulos adversos que pueden dañar las manos y los pies.

Por ello, es recomendable el uso de un calzado especial, que no tenga clavos en la suela ni comprima los dedos, así como también se sugiere que el paciente examine el interior de los zapatos antes de usarlos para evitar el contacto con elementos molestos como piedras y monedas, entre otros.

Otra forma aconsejable para la detección de lesiones es la inspección diaria de las medias. Así, el enfermo de lepra podrá identificar manchas húmedas que pueden ser producto de ampollas, pinchazos o diversas lastimaduras de la piel.

Las manos también merecen un cuidado especial: antes de tomar un objeto, el paciente debe probar si éste se encuentra caliente o ayudarse con agarraderas o mangos de madera.

Por otro lado, si usa herramientas, se aconseja que compruebe que no tengan astillas o asperezas y no utilizar encendedores que se accionen por frotamiento, ya que hasta el movimiento más inofensivo puede dañar las manos.

Situación mundial de la lepra
Si bien la lepra es una enfermedad con incidencia mundial, actualmente predomina en ciertas áreas geográficas. Los resultados altamente favorables obtenidos hasta la fecha con la poliquimioterapia permiten suponer que la actual tendencia decreciente de la prevalencia continuará en los próximos años.

-Entre 1985 y comienzos de 2005, se diagnosticaron y finalizaron el tratamiento multi medicamentoso más de 14 millones de enfermos de lepra, y fueron escasas las recaídas notificadas.

-El número de países que informan tasas de prevalencia por encima de 1 por 10.000 habitantes se ha reducido de 122 en 1985 a 6, a comienzos de 2006.

-Ha habido un considerable aumento de la cobertura de los servicios para pacientes con lepra en zonas de difícil acceso y en poblaciones sub atendidas.

-Existe una mayor aceptación de la idea de integrar las actividades de control de la lepra en los servicios generales de salud y se está aplicando esta política en la mayoría de los países.

La detección mundial anual informada alcanzó un valor máximo de 804.000 casos en 1998, se estabilizó luego en alrededor de 750.000 casos y descendió después, a aproximadamente 621 000 casos en 2002 y a 219.826 en 2005

En América latina, Brasil es el país con mayor endemia.