El consumo de "paco" es imparable en el Conurbano

Un estudio del gobierno bonaerense reveló que en algunas zonas empobrecidas de la Provincia la mitad de los jóvenes utiliza esa peligrosa droga. Caen mitos sobre su compra y sus efectos

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(NA)

- Casi la mitad de los jóvenes varones de entre 14 y 30 años de algunas zonas empobrecidas del conurbano bonaerense es consumidor de pasta base de cocaína -droga tambi?n conocida como "paco"-, según lo reveló un estudio difundido hoy por el Gobierno provincial.


 

El estudio etnográfico fue realizado por por la Subsecretaría de Atención a las Adicciones del Gobierno bonaerense, en 643 viviendas -un universo de 2.917 personas- de una villa del sur del Gran Buenos Aires y concluyó que el 13,8 por ciento del total de vecinos de ese lugar consume drogas ilícitas.


 

Sin embargo, en este conjunto de consumidores, la adicción al "paco" supera ampliamente al de las demás drogas, ya que el 47,2 por ciento admite que la pasta base es su droga principal, mientras que el 35,9 por ciento fuma marihuana, el 15,8 por ciento consume cocaína y el 1,1 por ciento aspira pegamentos.


 

La investigación fue realizada entre abril y julio de este año y derribó algunos mitos, como por ejemplo que el "paco" es una droga "barata".


 

Lo es si se considera el precio por dosis (1 peso), pero deja de serlo cuando se escucha, como hizo el trabajo, la voz de los consumidores con m s experiencia.


 

"No es económico, porque es un peso cada cinco minutos; más no dura el efecto. A veces escucho que dicen ïla droga de los pobresï. De a un peso, ¨sabés cu nto gastás? Con la cocaína por ahí gastabas 40, 50 pesos de golpe. Pero con esto por ahí los gastás en un ratito, si los tenés en el bolsillo", dijo uno de ellos, en las entrevistas.


 

Otro de los datos que llamó la atención fue la diferencia entre la frecuencia de consumo de esta droga y otras, ya que el 68,6 por ciento consume pasta base a diario, mientras que "apenas" el 3,1 por ciento fuma marihuana todos los días, y el 26,5 por ciento consume cocaína con esa frecuencia.


 

Además, se destacó la condición de "doble excluido" del "paquero" porque, según el estudio, "no sólo forma parte de un grupo social que vive situaciones de aislamiento social debido a la pobreza estructural, sino porque, además, su propio uso del "paco" lo convierte en alguien con el que debe asegurarse una distancia protectora separándolo de su familia, su grupo y sus vecinos".


 

Por un lado, el consumidor se siente perseguido -"tenés miedo de que te agarre la policía"-, y por otro, la necesidad de consumo lo lleva a vender hasta las cosas de la propia casa cuando no participar en otros delitos: el 60,3 por ciento dijo que para poder fumar participó de delitos.


 

Asimismo, el trabajo reveló que un tercio de los adictos ha tenido accidentes como consecuencia de fumar pasta base y por lo menos un 10 por ciento ya hizo tratamientos para salir de esa droga.


 

"Por culpa del paco perdí la confianza de la familia. Me separé de mi esposa y no me llevaba los chicos. Tenía problemas con mis amigos porque todos los días los chamuyaba para pedirles plata. Vendí hasta un lavarropas", contó un consumidor.