La violencia dominó la escena entre Italia y Estados Unidos

Hubo tres expulsados y cuatro tarjetas amarillas. Daniele De Rossi, italiano, fue uno de los que vio la roja después de pegarle un codazo que le rompió el pómulo a Brian Mc Bride, de Estados Unidos

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 AP 162
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(EFE)

Tres expulsiones y cuatro tarjetas amarillas, un jugador (Brian McBride) con el pómulo partido de un codazo y otro (Andrea Pirlo) con el tobillo malherido por una entrada alevosa de Pablo Mastroeni revelan que sobre el terreno de juego del Fritz Walter stadion hubo algo más que abrazos. Estados Unidos e Italia empataron 1-1, pero además del fútbol, hubo algo para remarcar: la violencia de los jugadores.



El codazo que el italiano Daniele De Rossi propinó ayer al estadounidense Brian McBride en el partido que sus selecciones empataron a uno recordó al que Mauro Tassotti asestó al español Luis Enrique en el Mundial de Estados Unios de 1994.



En el salto de la disputa de un balón, De Rossi golpeó en la cara con el codo a McBride en el minuto 28 de un partido que terminó con tres expulsados, dos estadounidenses y un italiano.



El árbitro, el uruguayo Jorge Larrionda, expulsó con roja directa a De Rossi. McBride abandonó el terreno de juego sangrando abundantemente, una imagen que remontó las memorias al 9 de junio de 1994 en el estadio de Foxboro (Massachusetts), en el partido de cuartos de final que España perdió (2-1) con Italia.



En el último minuto del partido, y en el área italiana, Tassotti le rompió la nariz de un codazo a Luis Enrique, sin que el árbitro húngaro Sandor Puhl atendiera los reclamos de los españoles de que sancionara la falta con penal y expulsión.



Dos días después, la FIFA sancionó a Tassotti con ocho partidos de suspensión. Antes de comenzar el actual Mundial, la FIFA, por recomendación de la Comisión Médica, pidió a los 21 tríos arbitrales que participarán en el Mundial de Alemania que presten especial atención a los codazos, cada vez que se disputa un balón por alto.



El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, calificó los codazos como "un nuevo diablo" del juego y dijo que esta indicación se sumó a las que ya se formularon en la reunión de la International Board, cuando se propuso endurecer las sanciones por pérdida de tiempo o por simular caídas.