El Papa pidió no olvidar Auschwitz y las ?fábricas de la muerte nazi"

Benedicto XVI recordó su viaje a los campos de exterminio en la audiencia de los miércoles en la Plaza de San Pedro. El Pontífice había condenado duramente el nazismo en su visita por Polonia

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 AP 162
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(EFE).- El papa Benedicto XVI exhortó a los hombres y mujeres de ahora a "no olvidar Auschwitz" y las "otras fábricas de la muerte" en la que el régimen nazi "intentó eliminar a Dios para ocupar su puesto".

El Pontífice hizo esta manifestación ante unas 35.000 personas que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, a quienes recordó su reciente viaje a Polonia, donde siguió las huellas de Juan Pablo II y visitó los campos de exterminio nazi de Auschwitz y Birkenau, cercanos a Cracovia.

El Papa, que en el discurso que pronunció en los campos de exterminio se presentó "como hijo del pueblo alemán" y condenó duramente el nazismo, dijo hoy que los cristianos tienen que testimoniar el Evangelio "para evitar" que la humanidad del tercer milenio pueda conocer horrores similares a aquellos trágicamente ocurridos en Auschwitz y Birkenau.

"En aquel lugar tristemente conocido en todo el mundo, como en otros campos similares, Hitler mandó exterminar seis a millones de judíos. En Auschwitz y Birkenau murieron cerca de 150.000 polacos y decenas de miles de hombres de otras naciones. Ante el horror de estos campos no hay otra respuesta que la Cruz de Cristo", dijo el Papa.

Benedicto XVI añadió que Cristo bajó hasta el fondo del abismo del mal para salvar al hombre desde la raíz.

"Que no olvide la humanidad actual Auschwitz y las otras fábricas de la muerte en las que el régimen nazi intentó eliminar a Dios y tomar su puesto. Que la humanidad actual no ceda a la tentación del odio racial, que es el origen de las peores formas de antisemitismo", clamó el Papa.

Joseph Ratzinger abogó para que vuelvan los hombres a reconocer que Dios es el Padre de todos "y a todos nos llama a construir juntos un mundo de justicia, de verdad y de paz.

Benedicto XVI recordó todos los lugares que visitó, "tan significativos" para Juan Pablo II y tras agradecer la entusiasta acogida que le brindaron los polacos, les reiteró que permanezcan "firmen en la fe", que fue el lema del viaje.

El Obispo de Roma visitó Varsovia; Wadowice, la localidad donde nació Juan Pablo II; Czestochowa, centro del catolicismo polaco; los los santuarios de Kalwaria y de la Divina Misericordia, y Cracovia, donde Karol Wojtyla pasó 40 años de su vida y de donde fue arzobispo y cardenal.

Como es habitual en las audiencias, el Papa saludó en diferentes idiomas. En castellano tuvo palabras de afecto para los fieles españoles y latinoamericanos presentes, a los que invitó a terminar este mes de mayo invocando con devoción a la Virgen María.