El libro que cuenta los secretos de la Metro Goldwyn-Mayer

El accidente de Montgomery Clift, la negativa de Clark Gable a realizar el papel en Lo que el viento se llevó, el precio de los autógrafos de Cary Grant. Todos detales ocultos de los míticos estudios cinematográficos relatados en el libro "Más estrellas que en el firmamento" del español Jaime Willis

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"Más estrellas que en el firmamento" era el eslogan del estudio Metro-Goldwyn-Mayer. El estudio reunió a gran parte de las estrellas de Hollywood, como Elisabeth Taylor, Marlon Brando, Clark Gable, Greta Garbo, Gene Kelly, Frank Sinatra, Katherine Hepburn, John Wayne o Joan Crawford según informó IBLnews.

El libro MGM: más estrellas que en el firmamento, del español Jaime Willis, editado T&B, es una mirada interior al imperio del celuloide que dirigió el legendario Louis B. Mayer y a las personas que trabajaron allí como actores, directores y productores estrellas
La Metro-Goldwyn-Mayer entró en la historia del cine en 1924 cuando Metro Pictures se fusionó con Goldwyn Pictures y Louis B. Mayer Productions. Entre sus películas más reconocidas figuran Lo que el viento se llevó, Cantando bajo la lluvia, Ben-Hur o El mago de Oz. 

Una de las particularidades cuenta como Greta Garbo, tenía el contrato más privilegiado y exclusivo de la historia del cine, que le permitía recibir 100 veces más dinero que cualquier otra actriz y poder elegir el papel que quisiera.

Por otro lado, el libro cuenta las pocas esperanzas del director Joseph Leo Mankiewicz en la escena cumbre de Julio César, con Marlon Brando. Una toma que se hizo sin cortes y que se convirtió en una de las más aplaudidas del cine.

El escritor relata también el accidente de Montgomery Clift durante el rodaje de El árbol de la vida, que le transfiguró el rostro, y como fueron Elizabeth Taylor y Rock Hudson, con sus correspondientes parejas, Michael Wilding y Phyllis Gates, los primeros en socorrerle, incluso retirarle los dientes que había perdido.

Cuenta también la inicial negativa de Clark Gable a aceptar los papeles de Rhett Butler en Lo que el viento se llevó y de Fletcher Christian en Rebelión a bordo, porque carecía de experiencia para representar personajes históricos y porque en el segundo caso el personaje le obligaba a afeitarse el bigote.

Otras de las cifras millonarias que se recogen en el libro es la de los 450.000 dólares que obtuvo Cary Grant por su trabajo en Con la muerte en los talones, de la que también obtuvo un 10% del beneficio bruto de la película a partir de los ocho millones de dólares, además de 5.000 dólares por día extra de rodaje. A pesar de estos sueldos, el galán tenía fama de tacaño y llegaba a cobrar 15 centavos por autógrafo.