Registrarán a taxis y remises en Tucumán

El gobierno provincial decretó la confección de un sistema de control de autos de alquiler para regular la actividad dada  la cantidad de vehiculos ilegales que circulan por la ciudad capital. La medida se promulga tras el asesinato de Paulina Lebbos, muerta en un de esos coches 

Guardar

El gobernador de Tucumán, José Alperovich, creó por decreto un registro de taxis y remises con el fin de regularizar la gran cantidad de autos ilegales que circulan por la ciudad, luego de que la hija de un ex funcionarios de su
administración, Paulina Lebbos, desapareció al abordar uno de esos
vehículos y fue hallada muerta dos semanas después.

"Con hechos lamentables nos damos cuenta de aquellas cosas en las que debemos mejorar. El hecho de que los vehículos afectados al transporte público no estén identificados es una falla del gobierno", admitió el gobernador a la prensa. 

Desde el lunes y durante 30 días, los propietarios y conductores de taxis, remises y autos rurales deberán inscribirse en un registro que se habilitará especialmente. 

Los responsables del vehículo deberán presentar ante la Dirección de Transporte de la provincia documentación que acredite su titularidad y demostrar que el seguro se encuentra debidamente pagado.

Además, deberán presentar en regla el carnet y la foto del conductor de la unidad. 

"Esta medida apunta a identificar a dueños y choferes de remises y de transportes rurales. Los conductores que no hagan el trámite sufrirán el secuestro de los autos, les guste o no. Hay gente que quiere seguir al margen de la ley y no se lo permitiremos", aseveró Alperovich.

El lunes último, cuando asumió el nuevo ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, Alperovich anticipó que iban a poner en marcha un plan "para controlar a los taxis y remises de manera que haya mayor seguridad", ya que en la actualidad hay más de 5.000 autos que circulan de manera ilegal.

La iniciativa se tomó en el marco de la polémica desatada al respecto tras el crimen de la hija del ex secretario de la Juventud de Tucumán, Alberto Lebbos, quien fue vista con vida por última vez el 26 de febrero pasado, tras subir a un remís Fiat Duna bordó junto a una amiga que se bajó antes.

Ambas chicas habían subido al remís en la zona conocida como El Abasto, de la capital tucumana, donde funcionan numerosos boliches y, supuestamente, Lebbos se dirigía a la casa de su novio, César Soto, donde jamás llegó.

Tras haber estado desaparecida durante 11 días, Paulina fue encontrada estrangulada en el kilómetro 3,5 de la ruta 341, en Tapia, localidad perteneciente a Raco, villa veraniega ubicada a unos 30 kilómetros al noreste de la capital tucumana.

Ayer, el abogado de la familia Lebbos, Emilio Mrad, volvió a cargar contra los remises "truchos", al afirmar que "el poder político los está encubriendo".

"En la Legislatura funciona una comisión de Seguridad y Derechos Humanos, pero aún no habló ninguno de sus miembros. Ya no sabemos si no se encuentra al responsable del crimen o si se está protegiendo a los remiseros apadrinados por los políticos", expresó el letrado.

Pese a que existe una ordenanza que en la capital obliga a que los remises no levanten pasajeros en la calle, por la ciudad, además de los taxis, circulan libremente numerosos vehículos sin ninguna identificación.