En el primer show, Sabina brilló con sus "Dieguitos y Mafaldas"

El cantautor español regresó al país y el martes por la noche presentó su nuevo trabajo, Alivio de luto, ante miles de espectadores en el Gran Rex. Ofreció sus grandes éxitos como 19 días y 500 noches; y Ejes de ciudad, entre otros. El artista realizará siete presentaciones más en Buenos Aires y luego viajará al interior

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 Télam 162
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(DyN) - El músico español Joaquín Sabina regresó el martes por la  noche a los escenarios de la Argentina tras cuatro años de ausencia y de silencio creativo, en un show en que presentó los temas de su nuevo disco "Alivio de luto".

Sabina estuvo "temporalmente retirado" de su profesión por una enfermedad, hasta que arribó este fin de semana al país y se refugió en el hotel que Alan Faena tiene en Puerto Madero

Más de 25 mil espectadores vibraron en el primer concierto que brindó Sabina. Vestido con un saco oscuro, pantalones negros y con un bombín redondo, ingresó al escenario de la mano de la artista Olga Román, ambos dejaron sobre el suelo valijas como si volverán de viaje, e interpretó "Ahora" mientras cientos de espectadores fotografiaban la escena con sus celulares.

Antes de tocar "Pájaros de Portugal", el andaluz se dirigió por primera vez al público, con la voz ronca y más gastada que en años anteriores, pero de buen ánimo: "Buenas noches Buenos Aires. A mi siempre me gustaron las colas de las argentinas, pero mucho más las colas que hicieron para ver este show".

Dedicó después el primer recital en la ciudad "a los que no consiguieron entradas" y aseguró que "el hotel (en donde se hospeda) es bonito pero caro, para compensar vamos a comer hamburguesas a lo de (el líder piquetero Raul) Castells porque nos las deja
gratis".

Interpretó después "Pie de Guerra", "Calle - La frente marchita" y "Nos sobran los motivos", y hubo un breve intermedio tras "Mes de abril" y de "Conductores suicidas", cuando apareció en escena Pancho Varona para interpretar "Como un dolor de muelas" y "Canción de Olga".

Luego, ante miles de admiradores, se aprestaba a tocar "Y sin embargo", "Magdalena", "Cuando me hablan del destino" y "Dieguitos y Mafaldas", que se llevarían el clamor de la gente durante los estribillos y ante cada mirada del cantautor.

Luego de un popurrí y de "Resumiendo", el show terminaría con "A la orilla de la chimenea", "Ejes de ciudad", "Princesa", "19 días y 500 noches", "Noches de bodas" y "Nos dieron las diez", según informaron los organizadores.

El nuevo álbum de Sabina surgió tras tres años de ausencia del artista y a 27 años y 17 discos de la aparición en 1978 de "Inventario", su primera placa, que lleva vendidas más de un millón de copias.

El disco fue producido por Pancho Varona, Antonio García de Diego y José Romero, los dos primeros productores de discos de Sabina desde "El hombre del traje gris" (1988), quienes además tocaron guitarras, bajo, teclados, armónica y realizaron coros en la nueva producción.