Tras casi veinte años, Diego Simeone le dijo adiós al fútbol

Se retiró en el partido que Racing jugó ante Estudiantes. Fue un jugador con una reconocida trayectoria en Europa y uno de los emblemas de la Selección. Conozca en Infobae.com sus mejores frases y anecdotas, sus títulos y su trayectoria 

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Diego Pablo Simeone es una de esas personas que parece tener como único destino el éxito, esas personas que viven una vida soñada por muchos y sobre todo por los futboleros, esas personas que como dijo un viejo ayudante de mago, está tocado por la varita mágica.

Con claros rasgos de compadrito porteño, el 28 de abril de 1970, nació en Capital Federal un niño que iba a ser grande, muy grande. Ya desde chico comenzó a mostrar en las inferiores de Vélez que sería distinto.

Su despliegue y garra, sumado a una excelente lectura de medio campo, le dieron la chance de integrar la selecta lista de esos chicos precoces que debutaron en el fútbol argentino cuando aún eran adolescentes: el 13 de Septiembre de 1987, a los 17 años, ingresó para el equipo de Liniers en un partido que su equipo perdió como visitante ante Gimnasia de La Plata por 2 a 1.

Pese a la derrota en el día que el mundo futbolístico conoció su nombre, su camino estaría repleto de victorias, de títulos, de grandes partidos, de anécdotas, de frases y de records.

Luego de tres temporadas en donde rápidamente se consolido como titular del conjunto velezano, superó la barrera del fútbol doméstico y recaló en Italia, unas de las ligas más competitivas del planeta fútbol.

Si bien el Pisa le abrió las puerta y constituyó su llegada a Europa, dio su gran paso a los 22 años, cuando luego de dos temporadas en la península itálica, pasó al Sevilla español, equipo en donde jugaba Diego Maradona y dirigía por Carlos Bilardo, dos campeones del Mundo.

Paralelamente con su ascendente carrera a nivel equipos, Simeone fue forjando una gran trayectoria en la Selección argentina, talvez la mejor de todos sus compatriotas. El ?Cholo? es el jugador que más presencias tiene en el conjunto nacional, ya que disputó 106 partidos en las 14 temporadas que vistió la celeste y blanca. Además jugó tres Mundiales, el de los Estados Unidos, el de Francia y el de Japón-Corea, y marcó 11 goles.

Una condición que lo enalta aún más es que es uno de los pocos jugadores post-México 86, que tiene títulos con la Argentina. De la mano de un gran equipo dirigido por Alfio Basile, se consagró en las Copa América de Chile y Ecuador, en 1991 y 1993.

Dejando los gloriosos párrafos aparte, Simeone demostró su jerarquía en el Sevilla y pasó a un grande de la capital española. El Atlético de Madrid lo incorporó a su plantel en 1994 y allí se consagraría. Con los ?Colchoneros? ganó en 1996, uno de sus mejores años, la Liga y la Copa del Rey. Además esa temporada fue finalista de los Juegos Olímpicos de Atlanta con la Selección que dirigía Daniel Passarella.

En 1997, y tras dos años que los hinchas del Atlético no olvidarán jamás, ya que lo consagraron como un ídolo, regresó a Italia, pero está vez a uno de los más poderosos de la tierra, el Inter de Milan. Allí ganó la Copa UEFA en 1998, obteniendo su primer torneo de equipos a nivel continental.

Ese mismo año, surgiría de sus palabras una frase muy recordada y muy aggiornada por la jerga que rodea a la pelota: ?Hay que salir a jugar con el cuchillo entre los dientes?, declaró antes del último partido de las Eliminatorias para Francia 2008 ante Uruguay, cuando el conjunto albiceleste ya estaba clasificado y el ?Charrúa? necesitaba un empate.

El Mundial del año siguiente arrojó su anécdota más famosa, cuando por el encuentro de octavos de final contra Inglaterra, hizo expulsar a la estrella de los rivales y unos de los más observados del Campeonato, David Beckham. Haciendo gala de su experiencia y picardía, se tiró fulminado al piso luego que el inglés le arrojara una patada a su gemelo. Fue gloria para Simeone y castigo para Beckham.

Luego llegaría su segunda temporada de gloria. El comienzo del milenio llegó con varios regalos bajó el ala. Jugando para la Lazio ganó en 2000 cuatro títulos: la Supercopa de Europa, la Supercopa de Italia, el Scudetto (Lazio) y la Copa de Italia (Lazio).

Sin embargo, un año después iba a sufrir su traspié más complicado. En un partido con la Lazio sufrió una lesión parcial de ligamento cruzado anterior y menisco externo de la rodilla derecha. Por este problema se perdió el partido homenaje a Diego Maradona, en 2001, cita que nadie se quería perder, y más el que fue uno de los referentes de la Selección y un gran amigo del ?Astro?. ?Si el destino quiso que me suceda esto por algo será. Estoy bien de ánimo y con muchas ganas de recuperarme rápido", comentó en declaraciones que reprodujo el sitio diegomaradona.com.

El magro torneo en Japón-Corea, en donde el equipo quedó eliminado en primera ronda, significó las últimas actuaciones del ?Cholo? en la Selección. Aquel partido ante Inglaterra, ?la revancha?, fue el último partido de uno de los mayores emblemas argentinos.

Luego volvió al Atlético de Madrid y jugó dos temporadas, y ya en el fin de su carrera, Simeone quiso darse el gusto y cumplir el sueño del pibe. Regresó al país para jugar en Racing, el club de sus amores.

En el conjunto de Avellaneda jugó el torneo Apertura, en donde no tuvo un gran desempeño y acordó su apresurado retiro en el Clausura, para tomar la posta como entrenador de la ?Academia?, tras la tumultuosa y polémica salida de Fernando Quiroz.

Hoy, 17 de febrero, a 18 años de su debut en primera, se retira ante Estudiantes de La Plata, el rival eterno del conjunto con quien debutó, Diego Pablo Simeone, uno de los más grandes caudillos del fútbol argentino, quien seguramente entrará en el salón de la fama de los ídolo nacionales, por su garra, su entrega, su sacrificio y su fútbol.
 
Matías Roque
redacción@infobae.com