Se declara culpable el ex jefe de contabilidad de Enron

Richard Causey admitió ser responsable de fraude como parte de un acuerdo de cooperación con la fiscalía, en su caso contra otros dos altos ejecutivos de la malograda empresa energética

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(EFE).-

El ex jefe de contabilidad de Enron Richard Causey se declaró culpable de fraude como parte de un acuerdo de cooperación con la fiscalía en su caso contra otros dos altos ejecutivos de la malograda empresa energética.



Causey se declaró culpable de un cargo de fraude que puede acarrearle penas de cárcel de 5 a 10 años, en lugar de los más de 20 años a los que se exponía por cerca de 30 cargos en su contra por el fraude contable que llevó a la quiebra a la que fuera la séptima mayor empresa de los EE.UU..



De esta forma Causey se convierte en el acusado número 16 en cooperar con la fiscalía en el caso que ahora se sigue contra los que fueran los principales ejecutivos de la empresa, el ex presidente Kenneth Lay y el ex consejero delegado Jeffrey Skilling.



Causey tenía un cargo similar en responsabilidad e importancia al de Andrew Fastow, ex gerente de finanzas de Enron, quien fue condenado a 10 años de cárcel en virtud de un acuerdo con la fiscalía.



De acuerdo al juez Simeon Lake, Causey "cooperará completamente" con la fiscalía, al tiempo que pagará una multa de un millón de dólares, más la restitución de los ingresos que obtuvo de manera ilegal.



El juicio contra Causey, Lay y Skilling estaba previsto inicialmente para el 17 de enero próximo, pero se cree que ahora será aplazado.



Causey llegó a Enron procedente de Arthur Andersen, la consultora que supervisaba las cuentas de la compañía y que sufrió una grave crisis tras el escándalo de bancarrota de esta empresa.



El ex ejecutivo fue despedido en febrero de 2002 y figuraba por su cargo, no por su nombre, en la primera acusación contra Fastow, emitida en octubre de 2002.



Enron, una empresa de generación y distribución de energía, se declaró en quiebra en diciembre de 2001, en lo que fue el primer capítulo de una serie de escándalos de manipulación de las cuentas de grandes empresas de los EE.UU., que afectó también a WorldCom, compañía que declaró la mayor bancarrota de la historia.



Las autoridades establecieron que, entre otras irregularidades, los miembros de la dirección de Enron crearon una maraña de sociedades paralelas en paraísos fiscales que hacían negocios ficticios con la empresa a fin de aumentar artificialmente su volumen de negocio.



Se calcula que la empresa tenía una valor en bolsa de unos u4s68.000 millones, los que se desvanecieron de la noche a la mañana junto a unos u$s800 millones en pensiones de sus más de 5.000 empleados, todos quienes quedaron en la calle tras la quiebra de la empresa.



A juicio de los expertos legales, la cooperación de Causey permitirá a la fiscalía presentar menos documentos al jurado y concentrar sus acusaciones en el testimonio personal de los ejecutivos que estuvieron en el centro de las intrincadas operaciones contables de Enron.