Los secretos del "Indio" Solari

La vida del líder de Los Redonditos de Ricota está rodeada de situaciones misteriosas, al igual que sus multitudinarios shows en el estadio Unico de La Plata

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La semana pasada, el Indio Solari volvió a los escenarios tras cuatro años de ausencia. Allí fueron a verlo 50 mil personas y como de costumbre la policía estuvo cuidando que no haya desmanes, 500 efectivos custodiaron los alrededores mientras que 600 hombres de seguridad lo hicieron en el interior del lugar.

Para este evento, la producción tuvo que mandar a fabricar una alfombra para proteger el césped del estadio porque la empresa que alquila esas carpetas plásticas quería cobrarle 100 mil pesos aprovechando la convocatoria de Solari. Es por eso, que se optó directamente por fabricar una carpeta especial y no abonar la abultada cifra.

El último ensayo lo realizaron en total secreto en un bar de la localidad de
Ituzaingó y nadie pudo ingresar, inclusive el dueño y la gente que estaba en
lugar tuvieron que retirarse a pedido de Solari.

Para la función del sábado pasado había un vip para 300 personas, pero
ninguna de esas localidades fueron puestas a la venta, ya que el Indio reservó todo el lugar para su familia, seres queridos y amigos.

El escenario, a pedido del cantante, tenía forma hexagonal, y la producción del show tuvo que desembolsar cien mil pesos para alquilar el estadio platense.

El Indio comenzó su carrera solista tras varios enfrentamientos con Skay, segundo pilar de la banda ricotera. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota nacieron musicalmente en 1976, en la época del proceso militar. Pero el Indio comenzó su carrera en Valeria del Mar, allí tenía un taller llamado El Mercurio donde realizaba estampados en remaras y telas. En la ciudad balnearia aprovechaba sus ratos libres y salía a la playa junto a sus dos perros Saturno y Nambulú, que eran sus fieles seguidores. Ahí, con guitarra en mano componía
canciones y daba vida a sus letras.

Nacido en Entre Ríos, Carlos Solari cursó la carrera letras en la Universidad de Bellas Artes y fue expulsado por orinar en clase. Siempre fue una especie de símbolo para su generación. Inclusive hoy lo es para muchos y eso lo demostró en el recital que realizó la semana pasada en el estadio Unico de La Plata.