Repetir primer grado puede ser una experiencia muy traumática

Según un trabajo de UNICEF Argentina, los niños repetidores continúan su escolaridad con una fuerte sensación de fracaso y experimentan un menor desempeño en los grados siguientes. Especialistas aseguran que aprender a leer y escribir puede requerir más de un año

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La repetición del primer grado de la escuela primaria es una experiencia traumática para los niños, que continúan su escolaridad con una fuerte sensación de fracaso y experimentan un menor desempeño en los grados
siguientes.

En diálogo con la agencia Télam, la consultora de UNICEF Argentina en el área de educación, Elena Duro, explicó que aprender a leer y escribir es un proceso que a veces requiere más de un año de trabajo, como indica el calendario escolar.

"La alfabetización sienta las bases para toda la experiencia educativa -destacó Duro-. De la confianza y la seguridad con que los niños aprendan a leer y escribir, depende buena parte del proceso escolar posterior".

Duro señaló que la principal causa de repitencia en el primer grado es que los niños no alcanzan las metas sugeridas por los docentes en lectoescritura, una dificultad atravesada por la relación que tengan con los bienes culturales y sus tiempos personales de maduración.

Sin embargo, advirtió, los estudiantes que no alcanzan estos objetivos preestablecidos en la currícula de primer grado -como leer, comprender y escribir algunas palabras- suelen repetir y tienen que recursar al año siguiente. "Esta experiencia se vive como un fracaso", dijo la consultora de UNICEF Argentina, quien agregó que lejos de ayudar a los niños en el proceso educativo, provoca angustia, los desmotiva y propicia el abandono.

Para la presidenta del la Asociación Civil Educación para Todos, Irene Kit, la repitencia en el secundario es crítica, pero muchas veces es la consecuencia de una historia de fracasos escolares que empieza en el primer grado.

Esta situación de repitencia en un estadío escolar tan temprano, dijo, cala hondo en la autoestima de los niños (sobre todo entre los niños pobres) que lo viven como un rechazo y una imposibilidad personal que los estigmatiza.

"En general, en los sectores populares se lee menos y se tiene menos acceso a los bienes culturales porque la cobertura de las necesidades básicas acapara todas las energías", dijo Kit.

Agregó que la escuela tiene que asumir estas diferencias y estimular a los niños para "zanjar estas distancias".

Según las estadísticas que maneja el Ministerio de Educación, la tasa de repitencia promedio del país del primer grado es del 10 por ciento, en el segundo desciende al 7 y en el tercero, al 6.
 
No obstante, los indicadores son muy dispares entre provincias y el interior de las mismas: en Tucumán, Chaco, Misiones y Jujuy, por ejemplo, los índices superan los promedios nacionales.
 
En Misiones, más del 20 por ciento de los niños repite primer grado del primario o el EGB, en tanto en Tucumán y en Chaco lo hace el 8 por ciento, y en Jujuy, el 7.

Kit advirtió que las estadísticas encierran enormes diferencias entre escuelas públicas y privadas. "En el ámbito estatal la repitencia es del 14 por ciento en tanto en el privado, desciende al 3", dijo.

Para el director del posgrado en Políticas y Administración de la Educación de la Universidad Nacional Tres de Febrero (UNTREF), Norberto Fernández Lamarra, la "maduración de la lectoescritura" no está vinculada a la capacidad intelectual.

"Hay chicos que aprenden a leer y escribir más lentamente que otros -explicó- y si el docente los hace repetir de curso, es probable que interrumpa un proceso de maduración que requiere de hasta tres años de trabajo".

Fernández Lamarra destacó que es importante acompañar a los niños, "sin marcarlos con el estigma del fracaso escolar" e insistió en que las dificultades en los primeros grados, "no son problemas de capacidad o inteligencia, sino de tiempos de maduración".
 
"Si un chico no aprueba primer grado, el fracaso es de la escuela", afirmó el director de posgrados de la UNTREF y dijo que la escuela debe asumir la problemática como propia y designar a los mejores maestros para revertir la situación.