Temen que los exploradores estén "sepultados" bajo la nieve

Estiman que el científico y el militar que cayeron en la grieta de la Antártida se encuentran a 130 metros de profundidad. Sergio Policastro dijo a Infobae.com que se sumarán un rescatista y un geólogo experto para la búsqueda

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(NA) -- Los dos argentinos que cayeron en una grieta en la Antártida estarían "sepultados" debajo de una montaña de piedra y nieve, a unos 130 metros de profundidad, por lo que los rescatistas sólo esperan "un milagro", para poder encontrarlos con vida.

Así lo aseguró el coronel Mario Dotto, segundo jefe del Comando Antártico Argentino, en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.

Dotto se guió por el informe que emitió el coronel Víctor Figueroa, jefe de la expedición de rescate, miembro de la Escuela de Capacitación Antártica.

"Mañana (hoy) los rescatistas ingresarán nuevamente a la grieta a 130 metros, donde harán una excavación sobre piedra de hielo y nieve, ya que el coronel Figueroa presupone que las dos personas que estamos buscando cayeron sobre un balcón y quedaron bajo un manto de 15 a 20 metros de nieve, que fue lo que arrastraron en la caída", expresó Dotto.

El sábado pasado, a las 11:00, se produjo el accidente cuando el militar Teófilo González y el científico Augusto Thibaud viajaban en una moto de nieve, seguidos por el capitán de corbeta Jorge Pavón y los suboficiales Mario Leonhardt y Alejandro Carbajo en otros dos vehículos.

Justamente, estos otros tres expedicionarios, que se hallaban hospitalizados en la base Frei, de bandera chilena, fueron trasladados a la base Jubany, debido a que ya están plenamente recuperados y preparados para trabajar.

La grieta antártica tendría más de 200 metros de profundidad, pero por las inspecciones que realizaron en los días anteriores y ayer, se presupone que están en una salida a 130 metros, cubiertos por una capa de nieve.

Consultado sobre si hay posibilidades de vida para el suboficial y el científico que cayeron a la grieta, Dotto señaló: "Estamos esperando un milagro".

"Hasta que no los encontremos no vamos a saber cómo están", expresó Dotto, quien adelantó que las condiciones meteorológicas "son muy desfavorables".

Los rescatistas tiene un campamento a 4 kilómetros de la grieta, al que en las próximas horas llegarán 500 kilos de equipos, y montaron su base central de operaciones en la base chilena Frei.

Con el objetivo de darle un descanso al personal que estuvo trabajando en la zona desde el lunes pasado, ayer se dispuso un "recambio" de los rescatistas.

En ese sentido, el vocero de la Dirección Antártica, Sergio Policastro, explicó que hoy se renovará el equipo que trabajará en la grieta.

Además, explicó que al equipo que planifica el trabajo en la zona se sumará el geólogo Rodolfo Del Valle, con gran experiencia en la zona, y el navegante Jorge Lusky, denominado como un "baqueano" de la Antártida