En el norte, una extraña presencia aterroriza a los pobladores

Un misterioso animal asuela la zona de Santiago del Estero y ataca por las noches. Los vecinos al escucharlo sólo atinan a refugiarse en sus casas mientras rezan para que se vaya

Guardar

Juan Ramírez dormía en su morada en una noche apacible en Casa Alta, en Santiago del Estero, cuando de pronto un intenso aullido lo despertó. El hombre creyó que los sonidos desgarradores los emitía su perro, por lo que salió empuñando una escopeta.

Pero al contemplar la escena, Ramírez creyó que se desmayaría del miedo, mientras un gran nudo se le formaba en el estómago.

Un animal de piel negra y ojos saltones, que tenía un tamaño un poco mayor al de un perro, estaba devorando a una de sus cabras. Al ver que le comía el hígado y el corazón, Ramírez le disparó

Fue ahí que los ojos del animal y los del hombre se cruzaron. Tras unos segundos en los que pareció que el tiempo se detuvo, el animal escapó hacia los montes, y Ramírez no dudó en perseguirlo.

Pero su ímpetu por darle caza, desapareció de manera repentina cuando vio en la tierra la marca de un antebrazo, tres uñas y rastros de sangre. "El alma-mula" pensó al tiempo que se horrorizó.

Fue ahí que Ramírez volvió a su casa, aseguró puertas y ventanas, y esperó que amaneciera para ir a hacer la denuncia a la Policía.

La experiencia de este hombre se suma a los escalofriantes testimonios que se escucharon en los últimos días de boca de pobladores de Taco Atún y Casa Alta.

Hombres y mujeres de la zona dicen vivir aterrorizados al caer la noche, porque "algo acecha ahí afuera que ataca a nuestros animales".

Y repiten casos similares al que padeció Ramírez. En la oscuridad de la noche, en la calma del campo, de pronto se oyen pasos, sonidos ahogados y una explosión de aullidos que llegan "hasta el alma".

"Es el mismísimo demonio", dicen los más perturbados. "No podemos describirlo con precisión, es una mezcla de perro y pantera", intentan explicar otros.

Lo que está claro es que sus víctimas son las cabras y corderos. Y apunta a su hígado y corazón.

La historia apareció en el NuevoDiario de Santiago, donde se relata que la gente de la zona vincula al ?maldito animal? con la leyenda santiagueña del ?Almamula?.

Los habitantes sostienen que el animal se sostiene en el aire. Incluso, dicen que deja un reguero de sangre tras su paso.

El Almamula, según la creencia en las provincias del norte, es un animal deforme, de horripilante aspecto, en el que habita el alma de una mujer condenada por cometer adulterio.

"Se lo oye venir porque sus pesadas pisadas hacen un estruendoso ruido meálico. Es ahí cuando todos sabemos que solo estaremos seguros dentro de nuestras casas" dicen en Santiago

Los pobladores coinciden en que "echa fuego por la boca, los ollares y los ojos. La gente es muerta por dentelladas o a patadas".

Según la leyenda, sólo los hombres de una profunda Fe y de gran coraje podrán enfrentarlo o escapar de letal presencia. Incluso, agregan, deben invocar a Jesús, María y José " para desairar al Alam Mula, "el mismísimo diablo".