El milagro de Juan Pablo II

Un niño se curó de leucemia después de haber sido bendecido por el Papa. Conozca su conmovedora historia

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Corría el año 1990 cuando José Heron Badillo era solo un niño, pero que cargaba sobre sí el mayor de los pesares. Su cuerpo se deterioraba por una leucemia que se le había diagnosticado como irreversible.

Pero José fue tocado por un milagro. Durante la visita de Juan Pablo II a la localidad mexicana de Zacatecas el pequeño recibió la bendición de Su Santidad y a partir de ese momento comenzó su recuperación.

Catorce años más tarde, el 30 de enero de 2004, José Badillo, convertido en un saludable joven, visitó al Papa en la Ciudad del Vaticano para darle las gracias por lo que consideran ha sido un auténtico milagro.

Entonces, las presencia de Karol Wojtyla lo embargaró de emoción. ?Yo me siento como si hubiera vuelto a nacer ?dijo el joven después de la entrevista- porque, de hecho, yo ya no tenia esperanzas de vida. Nada más lo único que le pude decir fue gracias?.

El papá de José Heron, un ferviente devoto, le regaló a Juan Pablo II el libro que escribió sobre el via crucis que sobrellevó con su hijo y su repentina e inexplicable curación.

Su mamá, en cambio, rememoró aquel encuentro en Zacatecas, cuando, hallándose perdida entre la multitud con su chiquito en brazos, logró acercarse al Sumo Pontífice, ante quien no pudo pronunciar palabras. ?El interpretó mi silencio, mi dolor?, dijo la mujer, convencida de que a partir de aquella bendición, José comenzó a recuperar la salud.

Las autoridades eclesiásticas prefieren no hablar de milagro ante este suceso, que recién se evalúa después de la muerte de la persona que lo ha producido, pero sin lugar a dudas, esta curación inexplicable para la ciencia será uno de los antecedentes a tener en cuenta ante una eventual canonización del Juan Pablo II.