Ezeiza: nueva pericia determina que los nieveles de uranio son normales

Así lo reveló una investigación realizada por la Autoridad Regulatoria Nuclear. Una pericia preliminar alertaba por la presencia de elementos radioactivos en el agua subterránea

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Las pericias efectuadas por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) en terrenos cercanos al Centro Atómico de Ezeiza están dentro de los parámetros normales para la zona y los valores de concentración de uranio se encuentran dentro de los que establece la ley vigente, indicaron fuentes del caso.

Los conceptos, constan en el Informe que fue entregado ayer por la mañana al juez federal de Lomas de Zamora, Alberto Santa Marina, quien entiende en la causa sobre contaminación de aguas en terrenos de la Comisión Nacional de la Energía Atómica en Ezeiza, y surge de los testeos de rutina y mediciones "a ciegas" que realizó la ARN a pedido del Juzgado.

El Informe complementa un trabajo anterior del organismo -que también realizó a pedido de Santa Marina y que puede leerse en su página de Internet- que concluye que "todas las muestras de agua analizadas son aptas para el consumo humano, desde el punto de vista radiológico".

Un funcionario de la ARN refirió ayer que "el Juzgado nos pidió opinión porque nuestra competencia es en aspectos radiológicos, en un tema que tiene que ver esencialmente con la seguridad de la gente".

Santa Marina solicitó la opinión de la ARN el lunes 14, después de haberle pedido a Gendarmería una segunda opinión que aún no está disponible, tras una pericia preliminar que había registrado un valor de 56 microgramos de uranio por litro de agua.

El primer relevamiento de aguas subterráneas, realizado por el geólogo Fernando Díaz, también sostenía que el agua contenía un alto grado de nitratos, algo recurrente en las napas del Gran Buenos Aires, materia sobre la que no se expidió la ARN. Los estudios se hicieron en una amplia zona del suroeste bonaerense, alrededor del Centro Atómico de Ezeiza, en los partidos de Ezeiza, Esteban Echeverría y La Matanza, con intervención de los laboratorios de la autoridad regulatoria.

Desde la ARN se explicó que para atender los pedidos del juez se armó un equipo de 30 personas, se evaluaron técnicamente informes y se hicieron cientos de mediciones, tanto de la de monitoreo rutinario como otras "a ciegas", es decir sin saber previamente de dónde proviene el agua analizada.

En la ARN se sostiene que las concentraciones de uranio son de origen natural y que están en la corteza terrestre. "En el colmo de las comparaciones, como la concentración de uranio por litro de agua la pone la naturaleza, si se elimina toda la actividad nuclear en el mundo, la medición de Ezeiza seguiría dando lo mismo", explicaron.

Según denuncias de organizaciones ecologistas, las propias autoridades habrían reconocido que en Médanos, provincia de Buenos Aires, existen 50 microgramos/litro; en la santiagueña Río Hondo, 48 microgramos; en Conlara, San Luis, 40;en Paraná, 24 y en General Acha (La Pampa), 23.

El Decreto 831/93, que reglamenta la Ley de Residuos Peligrosos, establece que el nivel de referencia para el agua potable es de 100 microgramos por litro. En tanto, los ambientalistas dicen que este parámetro está desactualizado, en relación a otros lugares del mundo, como por ejemplo Europa que admite -según el país y la antigüedad de las plantas proveedoras de agua potable- un nivel máximo que va de 20 a 100 o los EE.UU. o Canadá que están en 30 y 20, respectivamente.

Precísamente, Greenpeace organizó por la mañana una protesta frente al edificio del ministerio de Planificación Federal -donde funciona la secretaría de Energía, de quien depende la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)- para pedirle al Gobierno que disponga "el cese de las actividades contaminantes en el Centro Atómico Ezeiza y que provea agua potable a los vecinos que se abastecen de napas afectadas por niveles de uranio perjudiciales para la salud humana".

Un grupo de activistas vestidos con uniforme de mozos y con bandejas con vasos de agua posaron para fotógrafos y cámaras de televisión, en el afán de la organización ecologista de mediatizar la protesta.

"A pesar de que la CNEA minimizó la contaminación, la pericia independiente encargada por el juez señala que el agua no es para consumo humano en 74 por ciento de los pozos muestreados", explicó Juan Carlos Villalonga, director de Campañas de Greenpeace.