El turismo sexual, una tendencia en alza en Brasil

Prostitutas, clientes, taxistas, hoteleros e inmobiliarias participan del negocio que crece en el nordeste de ese país

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En los últimos años, Fortaleza y otras ciudades de la costa del nordeste de Brasil se convirtieron en una gran atracción para lo que los funcionarios consideran el tipo equivocado de turista.

Las agencias de viajes de países como Italia y Alemania ofrecen paquetes turísticos a Brasil que incluyen servicio de acompañantes femeninas que a veces apenas entraron en la adolescencia.

Las autoridades brasileñas tratan de detener este comercio. Como "UNICEF y otros grupos internacionales enfocaron su mirada en Asia, donde el turismo sexual constituye un problema desde hace mucho" -dijo Patricia Campos de Cedeca, defensora de los derechos humanos-se produjo una migración de turistas de este tipo al nordeste de Brasil, a ciudades como Fortaleza, Natal y Recife.

Además, con la reciente catástrofe causada por el tsunami en Asia, temen que este traslado se intensifique.

Pero combatirlo significa luchar contra la ley de la oferta y la demanda en una de las regiones más pobres del país, donde miles de personas viven en villas de emergencia y la prostitución a menudo se ve como una salida rápida de la miseria.

El comercio sexual está autorizado en Brasil; sólo es ilegal el proxenetismo.

Si bien el mes pasado, la policía italiana detuvo a un agente de viajes que habría organizado viajes a Brasil para clientes interesados en mantener relaciones sexuales con chicas menores de edad, y en octubre, policías locales habían detenido a un residente alemán de Fortaleza que habría utilizado Internet para organizar citas entre turistas europeos y prostitutas, y enviar chicas locales a Alemania para que trabajaran como prostitutas estas detenciones son escasas en una ciudad de 2 millones de habitantes.

El surgimiento de Fortaleza como destino turístico es relativamente reciente comparado con Río de Janeiro o Salvador.

La ciudad despegó en los ´80, promocionada por su proximidad a Europa, sus precios económicos, sus maravillosas playas y sus mujeres.