Escándalo en el fútbol alemán por el arreglo de un partido

La Bundesliga está conmocionada por un escándalo de corrupción que involucra al árbitro Robert Hoyzer, quien favoreció a un equipo por el que había apostado

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Las sospechas de manipulación de partidos por parte de un árbitro, Robert Hoyzer, para beneficiarse en las casas de apuestas arrojan actualmente negras sombras sobre el fútbol alemán, que se ve amenazado por un nuevo escándalo de corrupción de dimensiones inimaginables.

La cúpula de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) celebra hoy una reunión de urgencia para ocuparse del caso de Hoyzer, a quien se le imputa concretamente haber apostado fuertes sumas por el SC Paderborn y luego favorecer a ese equipo en el duelo de la Copa de Alemania ante el Hamburgo, que él arbitró el 21 de agosto de 2004.

El Hamburgo estaba en ventaja por 2-0 y luego Hoyzer pitó dos penaltis, uno de ellos claramente inexistente y otro dudoso, a favor del Padeborn y expulsó al delantero hamburgués Emile Mpenza.

"Seguid jugando así, del resto me encargo yo", se supone que dijo Hoyzer a los jugadores del Padeborn en palabras que cita la revista "Kicker" en su edición de hoy.

Al final, el partido terminó con un 4-2 a favor del Padeborn, equipo de segunda división.

Tras el partido, la agencia de apuestas Oddset informó a la DFB de que se habían registrado fuertes apuestas a favor del Padeborn -cuya victoria se pagaba por 575 a 100-, lo que generó una primera investigación que no arrojó ningún resultado.

Sin embargo, la semana pasado se produjeron nuevas denuncias, probablemente de parte de colegas de Hoyzer, lo que dio origen a una nueva investigación que ha llevado al co-presidente de la DFB, Theo Zwanziger, a la convicción de que al menos en el duelo Hamburgo-Paderborn hubo manipulación.

El caso ha llevado a que se miren con lupa otras intervenciones de Hoyzer en las que decisiones equivocadas suyas han perjudicado al favorito.

El diario "Bild" revisa hoy una serie de decisiones de Hoyzer que probablemente terminen abonando el escándalo.

Hoyzer, en declaraciones al "Bild", ha asegurado no haber apostado nunca por un resultado en partidos que él estaba encargado de arbitrar.

El "Bild" admite que esto puede ser así -pese a que no hay ninguna normativa en Alemania que prohíba a los árbitros apostar- pero asegura tener informaciones según las cuales Hoyzer se beneficio a través de las ganancias de otros apostantes.

Hoyzer ha renunciado a su condición de árbitro de primera división, saliendo al paso a una posible destitución, pero ha asegurado que ello no debe ser interpretado como un reconocimiento de su presunta culpabilidad.

Más allá del caso concreto de Hoyzer, hay temor de que lo que ha estallado ahora no sea más que la punta de un iceberg, lo que ha llevado a que "Kicker" recuerde hoy el escándalo que sacudió a la Bundesliga en la temporada 1970/1971, cuando varios jugadores fueron encontrados responsables de manipular resultados para beneficiar a apostantes.

Al caso Hoyzer se suma otra sospecha, esta vez contra un jugador, que ha sido archivada pero que ahora se ve bajo otra luz: en un partido de segunda división entre el RW Oberhausen y el Aue el segundo de los dos equipos perdió por 2-0 tras un gol en propia puerta de un defensa que practicamente fusiló a su arquero con un cabezazo certero, sin que ningún contrario lo estorbase.

Curiosamente, la agencia Intertops había recibido apuestas a una victoria por dos goles de diferencia del Aue por valor de 75.000 euros.

"¿La Bundesliga en la mira de las mafias de las apuestas?", se pregunta hoy la revista "Kicker" tras relacionar el caso del duelo Oberhausen-Aue con el caso Hoyzer.

En el caso Hoyzer, una sanción deportiva es imposible debido a que éste se ha retirado voluntariamente de la actividad arbitral y del club del que era miembro, con lo que queda por fuera de la jurisdicción de la DFB.

Sin embargo, el caso podría terminar en manos de la fiscalía que podría investigar a Hoyzer del posible delito de estafa. EFE