Afirman que inyección adulterada tenía el triple de hierro

El medicamento falsificado que desencadenó la muerte de una joven tenía "más de tres veces" el contenido de hierro que el medicamento original, afirmó el ministro Ginéz González García

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(NA) El ministro de Salud sostuvo, además, que actualmente en la Argentina el nivel de falsificación de medicamentos se ubica "en aproximadamente un 3 por ciento", mientras que en los Estados Unidos llega a "alrededor de un 5 por ciento".

En declaraciones a Radio Continental formuladas en la víspera, González García señaló que todos los estudios realizados hasta el momento determinaron "en un 99,9 por ciento" que el medicamento que se le suministró a la joven Verónica Díaz en la provincia de Río Negro y que le produjo un grave cuadro hepático que desencadenó su muerte, era falsificado.

"El caso ya está puesto en manos en la justicia porque es un delito grave de consecuencias gravísimas", afirmó el ministro al referirse al episodio.
La chica, de 22 años, presentaba un cuadro de anemia y le fue aplicada una inyección de "Yectafer", un medicamento utilizado habitualmente en estos casos, que en la Argentina se comercializa desde 1942.

"Cuando se produce una reacción ante un medicamento, se desencadena una investigación de lo que se llama farmacovigilancia, que va de determinar qué pasó con la persona, hasta ver qué pasó con el lote, y eso se hizo en este caso. El último informe que tengo dice claramente que el producto había sido falsificado y que tenía mucho más contenido de hierro del que debía tener, más de tres veces", dijo el ministro de Salud.

Agregó que "el resto del lote estaba desde el año pasado en el mercado, había sido usado reiteradamente y no había habido ningún tipo de consecuencias".

La joven había sido internada el viernes de la semana pasada en el Hospital Zatti de Viedma y dos días después trasladada al Hospital Castex de San Martín, en el Gran Buenos Aires, donde finalmente falleció en la víspera debido al agravamiento del cuadro hepático.

Tras la investigación ordenada por el Ministerio y la actuación de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología), se determinó que se trataba de un inyectable que había sido falsificado y que no había sido producido por el laboratorio que elabora actualmente ese producto.

A manera de recomendación, el titular de la cartera sanitaria dijo que "la gente debe comprar medicamentos que estén correctamente en su envase y digan que están autorizados por el Ministerio de Salud" de la Nación.

"En este caso, el medicamento se vendió por una vía legal, que es una droguería, pero a través de una maniobra se introdujo un producto falsificado", que fue adquirido por el hospital de la ciudad de Viedma, donde se lo dieron a Verónica.

Pese a todo, el ministro consideró que "más allá de este terrible caso, el país tiene un gran sistema de vigilancia", aunque insistió en la necesidad de "tomar todos los recaudos en las compras de medicamentos".

"No hay que comprar en lugares que no estén habilitados para la venta, y no comprar si los medicamentos no tienen el envase original", remarcó.