Una línea de cocaína es más barata que un vaso de vino

En el Reino Unido, el precio de las drogas ilegales está a su nivel más bajo desde hace años. Preocupación en las autoridades

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(EFE).-

Es el resultado de una encuesta que publica hoy el periódico "The Independent", según la cual una pastilla de éxtasis cuesta aproximadamente una libra esterlina (cerca de euro y medio).



Por su parte el precio de la heroína cayó un 56 por ciento en los diez últimos años; el del éxtasis, un 71 por ciento; la cocaína se vende en la calle un 19 por ciento más barata y el cannabis cuesta un 33 por ciento menos. Tan sólo el "crack" no sufrió variación.



La heroína se ofrece actualmente a unos 52 euros el gramo cuando, en 1995, costaba unos 120, según un informe del "Independent Drugs Monitoring Unit", grupo asesor de abogados que trabajan en casos relacionados con la droga.



La cocaína, que costaba como media unos 84 euros en 1995, puede comprarse actualmente por 67 euros, lo que significa que la raya sale a unos 3,7 euros cuando un simple vaso de vino cuesta 4 o 5 euros.



Los precios cayeron por diversas razones, entre ellas la mayor competencia entre las bandas y el incremento de la oferta de drogas duras en el mercado británico, todo lo cual contribuyó a reducir considerablemente el margen de beneficios.



A los narcotraficantes tradicionales se sumaron nuevas bandas de kurdos y albaneses, que están obligando a aquellos a diversificarse y a rebajar sus precios.



La inferior pureza de muchas drogas, en especial la heroína, cada vez más adulterada, es otro factor que explica la caída de los precios.



El abaratamiento de la heroína, que se vende en las calles de Londres a 52 euros el gramo, la mitad del precio que se pagaba hace cuatro años, e incluso menos, ha hecho sonar las alarmas de las organizaciones que se ocupan del tema como "Release".



La caída de precio de la cocaína resulta sorprendente habida cuenta sobre todo el descenso de la producción en los últimos años de hoja de coca, que, según la ONU, pasó de 353 mil toneladas, en 1999, a 236 mil toneladas.


Además, a diferencia de la heroína, la cocaína es un producto perecedero, por lo que no se puede almacenar en espera de que mejore el precio.



Los márgenes son superiores en la heroína, según el semanario británico "The Economist": los importadores, muchos de ellos turcos residentes en el Reino Unido, venden cargas de varios kilos a los intermediarios británicos a entre 24.000 y 33.000 euros el kilo.



Los intermediarios a su vez venden la droga, una vez adulterada, a los minoristas a unos 49.500 euros el kilo, y la droga alcanza luego en la calle un precio de unos 90.000 euros.



Según un especialista de la Sección Nacional contra la Delincuencia del Reino Unido, los colombianos que controlaban tradicionalmente la importación y el comercio al por mayor ahora tratan libremente con intermediarios británicos.



La última tendencia consiste en que británicos que residen en España traten directamente allí con los suministradores latinoamericanos antes de vender la droga a colombianos residentes en Londres o a numerosos intermediarios.



Los narcotraficantes están siempre a la búsqueda de rutas alternativas, sobre todo africanas, y así últimamente se descubrió un cargamento de cocaína y marihuana oculto entre piñas y hortalizas importadas de Ghana.