Padres de Fernanda visitaron a Mirta Chávez para saber de su hija

Los padres de la chica secuestrada en San Benito, Entre Ríos, dijeron que mantuvieron un encuentro con la detenida por el hecho. Mientras, se reinician los rastrillajes en busca de la joven

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Los padres de Fernanda Aguirre, la chica secuestrada el 25 de julio pasado en San Benito, Entre Ríos, dijeron que mantuvieron un encuentro con Mirta Chávez, detenida por el hecho, unos días antes de que la mujer accediera por primera vez ser interrogada por la Justicia.
 

La reunión entre María Inés Cabrol y Juan Aguirre con la mujer detenida y procesada por el secuestro de su hija se concretó cerca de las 20 del sábado 4 de este mes en la Unidad Penal de Mujeres de Paraná y duró unos 15 minutos, dijeron fuentes allegadas a la pesquisa.
 

Según la declaración que los padres de Fernanda realizaron ante el fiscal federal del caso, Mario Silva, se encontraron con la mujer del fallecido delincuente Miguel Angel Lencina en una oficina del penal, aunque se deconoce la forma en la que se convino la reunión y quién la autorizó.
 

Julio Aguirre contó al fiscal Silva que ni bien vio a Chávez "la reconoció como la mujer que al momento de pagar el rescate de su hija le dijo que dejara la bolsa sobre el puente (de hierro)", según consta en la declaración.
 

El padre de Fernanda dijo que en ese encuentro en la cárcel fue "la primera vez que pudo ver de cerca y más sereno de ánimo" a Mirta Chávez, "ya que en oportunidad del reconocimiento en rueda practicada con anterioridad, estaba profundamente shoqueado, circunstancia que pudo haber influido en el resultado (negativo en aquella ronda)", según consta en la testimonial.
 

Por su parte, la madre de Fernanda, María Inés Cabrol, declaró que le preguntó a Chávez si sabía dónde estaba su hija y que la detenida le contestó que no sabía, "que no podía decirle lo que pasó" y que a ella "la habían usado", añadieron las fuentes consultadas.
 

Tras el encuentro, Cabrol le dijo a su marido que había reconocido a la voz de Chávez como la de la persona que efectuó el primer llamado extorsivo el 25 de julio pasado, tras la captura de su hija.

Uno de los abogados que representa a la familia Aguirre, Leandro Ríos, reconoció hoy a la prensa la existencia de la reunión entre los padres de Fernanda y la mujer de Lencina, aunque le restó importancia y aseguró que lo supo una vez que se concretó.
 

"No me parece tan relevante el encuento, cuando ella (Chávez) está declarando en la causa. Lo que cuenta es lo que hay en el expediente y lo que vamos a poder esgrimir para hacer una acusación", dijo el letrado.

Lo llamativo del encuentro es que cuatro días después, Chávez accedió por primera vez a declarar en la causa, lo que se había negado a hacer en varias oportunidades.
 

No obstante, según la declaración de los padres de Fernanda, en la reunión la procesada no les dio la versión que luego aportó a la Justicia: que la chica fue secuestrada por Lencina, quien la violó y la amarró a un árbol, tras lo cual la joven murió ahorcada al intentar desatarse.
 

Por su parte, la madre adoptiva de Chávez, Amina Drake, aseguró hoy a una radio entrerriana que "todo lo que ella (por Mirta) pudo hacer ha sido por terror".
 

La mujer reveló que que en los últimos tiempos Chávez había estado en su casa paterna de San Martín de las Escobas, cerca de Rosario, aunque había una condición para ello: "Que no lo llevara a Lencina con ella".
 

Drake dijo que la última vez que vio a su hija fue en las vacaciones escolares de julio, cuando la visitó, y recordó que ella se fue cuando "Lencina la llamó porque había salido algo urgente".
 

Fernanda Aguirre, de 13 años, fue secuestrada el 25 de julio pasado y, a pesar de que su familia pagó un rescate de 2.000 pesos, nada más se supo de ella.
 

Continúa la búsqueda

Cerca de 200 efectivos de las policías entrerriana y federal y del cuerpo de bomberos zapadores buscaban hoy pistas para localizar a Fernanda Aguirre
En esta oportunidad, los rastrillajes se realizabn en el paraje El Espinillo, un sitio rural situado 25 kilómetros al este de la capital entrerriana, caracterizado por los espesos montes y por un arroyo que lleva el mismo nombre.
 

La zona ya fue rastrillada con anterioridad, pero en esta ocasión el operativo se efectuaba con más detalle para ir descartando definitivamente la búsqueda de la menor en determinados lugares, según explicaron fuentes vinculadas a la investigación.