La secuestran, le sacan sangre y la liberan

Una mujer fue capturada por desconocidos en Florencio Varela. Como la muestra que le extrajeron no era compatible con la que sus captores buscaban, fue liberada

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La enfermera de 33 años que fue secuestrada por un grupo de sujetos que luego le extrajeron sangre, afirmó que los peritos policiales le deslizaron la posibilidad de que haya sido víctima de una organización dedicada al tráfico de órganos.

"Me dijo el médico forense que podría haber sido por una extracción de órganos, y otros dicen que para una transfusión", dijo Sara Segovia.

"Me subieron a un auto, me apuntaron con un arma, me dieron golpes, me vendaron los ojos y me llevaron en un viaje de casi una hora. Pero mucho no sé, porque me pusieron algo en la nariz que me adormeció", comentó la mujer.

Sara Segovia, una enfermera de 33 años que reside en la localidad bonaerense de Florencio Varela cuando fue abordada por dos sujetos que la secuestraron y se la llevaron a un lugar, en donde le sacaron sangre y luego la dejaron.

La mujer comentó que la maniataron por espacio de más de media hora, dentro de una casa, en donde cree que había perros, ya que escuchó ladridos.

"Una mujer me sacó sangre, porque tengo cuatro hematomas en los brazos. También me golpearon en las costillas, me manosearon y tengo heridas en las muñecas de como me maniataron", expresó la víctima.

Tras más de dos horas, la mujer dijo que la largaron diciéndole que "no era compatible", al parecer con el grupo sanguíneo que ellos andaban buscando, y posteriormente la dejaron libre en la localidad bonaerense de Morón.

"Yo lloraba porque tenía miedo de que me mataran, y me pincharon para sacarme sangre, sin que utilizaran alcohol, ni nada por eso. Yo gritaba y no quería, pero mucho no me acuerdo porque estaba bastante adormecida", sostuvo.

Asimismo, denunció que los secuestradores le robaron la billetera, el dinero y los documentos.

Segovia, separada y con tres chicos de 6, 4 y 2 años, trabaja en la clínica Santa Ana de Florencio Varela, y está estudiando para recibirse de "técnica en hemodiálisis".

Cuando la interceptaron los sujetos, Segovia se dirigía a su trabajo, en la zona del "cruce Varela", lugar calificado por ella como "muy peligroso".

Luego de este episodio, en la clínica donde trabaja le aplicaron una vacuna contra la hepatitis y también le suministrarán algún antibiótico por si contrajo alguna enfermedad contagiosa.