Nuevo medicamento mejora los síntomas de chicos con TDAH

En los casos en los que se probó la droga, los chicos estuvieron menos ansiosos, más reflexivos y más pacientes. El Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad es una afección muy frecuente que atañe a miles de chicos del mundo

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La atomoxetina, una droga recientemente producida en los Estados Unidos, ha logrado nuevos avances en la lucha contra el Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH), que se presenta en chicos con problemas de desatención, impulsividad, agresividad, hiperactividad y otras manifestaciones conductuales.

Según indicó el psiquiatra Claudio Michanie, a cargo de la Sección Infanto-Juvenil de la Unidad de Psicofarmacología del CEMIC, "el principal resultado que se observa con la atomoxetina es que el efecto se mantiene durante las 24 horas".

"Los chicos se enojan menos frente a las pautas y obligaciones, se levantan mejor a la mañana, por la noche protestan menos cuando tienen que ir a dormir, y los fines de semana son menos conflictivos, algo que incide mucho sobre la vida social del niño. Además, las conductas oposicionistas suelen ser mucho menos manifiestas", agregó.

Los niños afectados por el TDAH tienen problemas para concentrarse, descuidan sus tareas, no siguen instrucciones, pierden sus pertenencias, son indisciplinados, torpes, y por ello se les dificulta la relación con su familia, sus pares y la escuela.

El adulto con TDAH suele ser inquieto, distraído, impulsivo, hiperactivo, impaciente y desorganizado, proclive a sufrir accidentes de tránsito, y con dificultades para mantener relaciones de pareja y trabajos estables.

Michanie, quien utilizó la droga con sus pacientes, explicó que, desde el inicio del tratamiento, "los chicos están menos ansiosos, más reflexivos, más pacientes. Y en la escuela los notan más tranquilos. Con atomoxetina la impulsividad, la impaciencia, la irritabilidad y otros síntomas disminuyen muchísimo en la vida cotidiana, mejorando enormemente el clima familiar". 

El especialista agregó que "los pacientes adultos refieren una enorme mejoría: pueden pensar y planificar un poco mejor, y explican que ya 'no tienen tanta impaciencia'".

En Argentina 
Es una afección que atañe a miles de chicos argentinos. Sólo en Mendoza se han detectado 18.000 niños. El mayor inconveniente que viven estos chicos y familiares es que no  hay una red pública para contener a los niños que padecen trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH). 
Más del 90% de las escuelas y los centros sanitarios estatales no cuenta en la actualidad con profesionales capacitados y comprometidos con este problema.
Por otra parte, la medicación recomendada cuesta entre $100 y $270 por mes. Por esta razón, mayormente sólo las familias de clase media y media-alta están en condiciones de afrontar los tratamientos que hacen falta para que estos chicos salgan adelante y sus casos no deriven en conductas más severas en la adolescencia o la adultez.
El peligro de no tratar a los menores afectados es muy serio: los hiperactivos e impulsivos pueden derivar en cuadros de rebeldía o posicionismo extremo, y es muy frecuente que abandonen el colegio. En tanto, los inatentos tienen altas posibilidades de sufrir depresión, que se manifiesta en aislamiento e inseguridad.
Lo ideal es que los chicos sean diagnosticados lo antes posible y se combinen cuatro factores: un trato especial en la escuela y apoyo pedagógico extra, contención familiar, medicación adecuada y tratamiento psicopedagógico. En cuanto a la escuela, son muy pocos los maestros que han sido instruidos para tratar con este tipo de chicos, que por su mala conducta, malhumor, exceso de actividad y falta de atención terminan siendo marginados tanto por docentes como compañeros.
Además, como no aprenden al mismo ritmo que sus pares, repiten o son expulsados de los establecimientos. Estos niños también necesitan ayuda escolar extra clases, como por ejemplo una maestra particular.
Acá nuevamente el factor económico resulta determinante, porque no en todos los hogares se dispone de dinero para pagar este tipo de servicio.
Respecto de la contención familiar, es recomendable que los padres concurran a un profesional para que éste les dé las herramientas adecuadas para tratar con el hijo. Las consultas son pagas.