¿Cómo evitar comprar marcas truchas?

Ya no es necesario viajar a Ciudad del Este para conseguir productos de renombre falsificados. En Rosario, por ejemplo, en 20 procedimientos, se incautó mercadería por $100.000. Algunos consejos para identificar productos truchos

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Las dos camperas dicen Adidas, son onda retro, de color violeta y exhiben las clásicas tres tiras en las mangas, pero una cuesta 159 pesos y la otra se consigue por sólo 36 pesos. Los números cantan: la segunda es una prenda falsificada, una copia de la original que cada vez se hace con más calidad y cuidado.

La falsificación de marcas es un delito federal y el perjuicio económico que causa esta industria es grande. No sólo afecta al Estado, que deja de recibir impuestos, sino también a los titulares de las marcas y a los comerciantes que se mantienen en regla, indica de manera textual el diario La Capital de Rosario.

En esa ciudad, los dueños de Nasa, Sólido, Fiorucci y Archie Reiton, hartos de ver clones de sus prendas, comenzaron a agruparse para sumar estrategias contra la piratería.

"No podemos competir con esta industria ilegal. Nosotros gastamos en publicidad e imagen, pagamos impuestos y nuestros empleados están en blanco. En cambio, en ellos todo es falso: la mercadería, la calidad y la contabilidad", se queja Daniel Marrochi, dueño de las prendas y jeans Sólido.

Las fábricas textiles son las más castigadas por esta nueva forma de competencia, aunque la falsificación de marcas no se restringe a ese sector, y ya casi no hay producto que no tenga su clon. En el mercado negro se pueden encontrar desde relojes, herramientas y autopartes, hasta cosméticos, CD y videos, cada uno con distintas formas de producción, escalas de comercialización y tipos de organización.

Alarmante
Según datos de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) relevados por La Capital, la venta de productos falsificados mueve $9.540 millones anuales en todo el país. La cifra significa "más del doble del presupuesto 2003 en el área de defensa y seguridad, que ascendió a $4.427 millones", asegura el informe de la CAC que se realizó sobre 500 comercios minoristas localizados en poblaciones de más de 10 mil habitantes.

Además, ya es común escuchar a los vendedores responder que las prendas son de marca. Es que la calidad de las copias no sólo se ha perfeccionado con la ropa, sino también con sus accesorios. "Los botones, etiquetas, bordados y también el packaging son cada vez más sofisticados. Los fabricantes ilegales ya compran las telas donde lo hacemos nosotros y hasta lavan en los mismos lavaderos", asegura a La Capital Donald Loretto, de la firma Inside, de indumentaria informal.

A modo de ejemplo, el diario dice que una remera Nike trucha no sólo tiene la etiqueta con la marca en la parte interior del cuello, sino también la de cartón adosada a la prenda, y la bolsa con el logo y la dirección de la página web de la firma. Igual que las originales.

Por si fuera poco, en las estanterías de muchos comercios habilitados se mezclan los productos originales con sus copias. Así lo comprobaron los efectivos de la Policía Federal en más de un allanamiento.

"Algunos comerciantes tienen 10 prendas legales y 50 truchas. Ponen las primeras en la vidriera y a los clientes les venden las otras. Les pasan gato por liebre", grafican en las oficinas de la Federal de Rosario, según el diario.