Cierra sus puertas la última tabacalera belga

La última fábrica de cigarros de Bélgica, Tabacofina-Vander Elst, productora de las marca, Tigra y Johnson, y sucursal de la norteamericana British American Tobbacco, tomó esa desición debido a una reorganización impulsada por la sobrecapacidad en el sector

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British American Tobbacco, BAT, anunció el pasado mes de noviembre que iba a liquidar su fábrica en la localidad belga de Merksem (norte del país) porque el sector afronta una sobrecapacidad y porque ya no desea invertir dinero en las instalaciones anticuadas de Tabacofina-Vander Elst, informó la agencia Belga.

Oficialmente, la empresa cerrará el 1 de agosto, pero debido a las vacaciones la producción terminó el viernes pasado.

De los 230 empleados, 111 podían retirarse mediante el sistema de jubilación anticipada, mientras que los demás tendrán que buscarse otro empleo.

La marca de cigarros Belga fue lanzada en 1923 por los cigarreros Francois y Alphonse Vander Elst en una fábrica en Borgerhout, en el norte de Bélgica.

En 1947 los hermanos compraron el terreno en Merksem y empezó la historia de éxito de Belga, que en los años sesenta fue una de las primeras marcas en lanzar el cigarro con filtro.

En 1972 el grupo surafricano Rothmans, cuarto productor mundial de tabaco, compró Tabacofina-Vander Elst, que a su vez se fusionó en 1999 con BAT.

Dado que el número de fumadores disminuye constantemente, la última fábrica belga de cigarros se cierra y la marca Belga se traslada después de 80 años a Holanda.