Perón: un niño del montón

Nació en Lobos y fue apegado a su madre, por un padre de figura ausente, como definirían los psicólogos. Intentó estudiar medicina, pero su timidez y los amigos lo llevaron a definirse por la carrera militar

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?Uomo Cualunque?, eran las palabras con las que Juan Domingo Perón se definía en la adolescencia. Uno más, uno del montón. Bajo parámetros actuales, la niñez del General podría cuadrar en la de un chico de condición social humilde, con padre ausente y apegado a una madre de carácter fuerte. Para muchos, un chico falto de afecto y grandes potenciales rebeldes.

Juana Sosa Toledo alumbró a Juan Domingo el 8 de octubre de 1.895 en la casa ubicada en la calle Buenos Aires 1380 de la ciudad de Lobos, territorio de gauchos bravos. Juana era criolla, de piel oscura y una fidelidad inclaudicable a Mario Tomás Perón, el hombre con el que formó su familia.

La historia atestigua que Perón tuvo una infancia muy dura. Su padre estaba dedicado a cuestiones externas a la familia y en poco tiempo decidió vender la casa de Lobos y trasladarse a un campo cercano a Río Gallegos, donde iba a una escuela de chapa a aprender a leer y escribir. Anécdotas de la vida infantil de Juan Domingo Perón pudieron verse en el documental exclusivo que produjo Canal 9 sobre la vida y obra del líder, que pudo verse el miércoles a las 20hs y su segundo capítulo se verá este jueves a la misma hora.

Perón no conoció a sus abuelos y de la mano de su madre, en el sur argentino, aprendió a cabalgar y a lomo de su ?redomón gateado? comenzó a templar su alma y a compartir la vida con los trabajadores del campo.

?La madre cedía un pedazo de terreno de su campo a cada peón que se casaba y luego se reunían todas las tardes en un galpón a tomar mate con ellos. Perón mamó de su madre el amor por la gente humilde, el amor por la gente de trabajo?, recuerda Haydee Somay de Rasqueti, viuda de un primo hermano del ex presidente.

Tímido y tosco, ya en la adolescencia Perón decidió que quería ser médico e inició la carrera. Sin embargo, en medio de sus estudios de anatomía, un grupo de amigos lo convenció de ingresar al Colegio Militar, tras contarle todos los beneficios de la profesión castrense.

En medio de su soledad, Perón encontró allí el orden, la necesidad de autoridad y una figura paterna que nunca había tenido.
 
                                                                                Nerina Sturgeon
                                                                         nsturgeon@infobae.com