El consumo de soja es saludable pero advierten algunos riesgos

Los especialistas destacan que ayuda a controlar el colesterol y es muy bueno para la menopausia en las mujeres porque reduce las molestias típicas de esa etapa. Pero otros estudios mencionan que el poroto actúa como un anti nutriente

Guardar

Esta legumbre tan nutritiva y tan de moda, dicen que ayuda a prevenir patologías tales como problemas de próstata y, en la mujer, regula los niveles de estrógenos. Sin embargo, hay otros especialistas que la cuestionan.

Los últimos estudios médicos revelan que utilizando la soja con algunos
medicamentos, se puede regular el nivel del colesterol alto, ya que actúa
sobre la eliminación de los receptores del colesterol. Otras investigaciones
recientes han demostrado que los isoflavonoides de la soja facilitan la
reducción del colesterol total y el colesterol LDL (o también llamado
colesterol ?malo¹) y el incremento del colesterol HDL (conocido como
colesterol ?bueno¹).

Por otro lado, los estrógenos vegetales contenidos en la soja tienen,
además, un papel protector contra el desarrollo de los tumores de próstata.

Y en los casos femeninos, ayuda en el período de la menopausia, ya que la soja parece ser que retrasa su aparición y también disminuye los molestias tales como los sofocones y el insomnio. Esto es algo muy positivo ya que es una alternativa natural que evita los efectos adversos del tratamiento habitual con estrógenos. "Los fitoestrógenos de la soja pueden aliviar los sofocos asociados a la menopausia en el 81 por ciento de los casos", según se desprende de un estudio multicéntrico -que se hizo en España- en el que han participado 190 mujeres de 9 Comunidades Autónomas Españolas.

Más allá de estos beneficios, su consumo está relacionado con un menor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y algunos cánceres como el de mama, endometrio, colon o próstata. De hecho, la incidencia de los tumores de mama y endometrio es menor en las mujeres de países asiáticos cuya dieta es rica en soja. El consumo de esta planta se estima más elevado en Japón, donde ingieren 200 miligramos diarios, mientras que en Europa el consumo no supera los 5 miligramos por día.

Otros trabajos muestran, además, un efecto beneficioso sobre el hueso, incrementando la densidad mineral ósea así como una mejora en la maduración del epitelio vaginal, y con 50 gramos diarios de esta legumbre se protege al organismo de la osteoporosis.

La otra campana

Siempre hay otra campana. Y en este caso devela que si bien la soja tiene todos estos efectos beneficios mencionados, también hay otros estudios que demuestra el efecto negativo de esta legumbre sobre la salud. Una de las tanta opiniones al respecto es al arrojada por la experta norteamericana Beatrice Trum Hunter, que explica que ha detectado que "el poroto de soja crudo contiene anti-nutrientes". Los anti-nutrientes como su nombre lo indica reducen la acción positiva de los nutrientes en el organismo, entre muchas otras cuestiones.

En el informe que se desprende de esta aseveración se aclara también que estos varios anti-nutrientes del poroto de soja crudo se pueden reducir en  parte mediante un adecuado tratamiento térmico y mediante el germinado, pero de todas maneras no se eliminan totalmente.

Beatrice Trum Hunter, es una de las mayores expertas en alimentos en los
EE.UU, y miembro honorario de NOHA. Es la editora de alimentación del Consumers Research Magazine y autora de muchos libros sobre alimentación, incluidos "Agregados en los alimentos y política federal"; "La ilusión de la seguridad", "El gran robo de la nutrición", "Recetas de cocina con alimentos naturales".

Por eso, escuchando las dos campanas es aconsejable considerar a la soja como un nutriente importante para agregar en la dieta. Pero no debe ser el único o el principal. Recuerde que lo que aconsejan la mayoría de los nutricionistas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) es llevar una dieta balanceada en nutrientes y alimentos. Como dice el refrán "Todos los excesos son malos". Por eso, no hay que quitarle las virtudes a la soja, pero tampoco hay exagerar en su consumo.

Por Tamara Herraiz
Fuentes consultadas:
Dra. Astrid Margossian, especialista en mastología del Instituto Médico
Halitus
Libro de la mama, del Dr. Walter Guillermo Soto
www.nutrition4health.org/NOHAnews

www.pertenecer.com.ar