Machu Picchu vale 90 millones de dólares

El tasador Flavio Graf sostiene que debería aumentarse el monto de la entrada, ya que el monumento está siendo subvaluado. Varios discrepan su teoría

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El santuario de Machu Picchu, el fastuoso legado pétreo de los incas y principal centro turístico de Perú, tiene un valor inmobiliario de 90 millones de dólares, según teoría de un experto en tasaciones divulgada en Lima pero resistida por los estudiosos de la historia.

La valorización monetaria del santuario, cuya antigüedad se remonta a mediados del siglo XV, se hizo con el 'método de flujos descontados', por el cual se trae a valor presente el efectivo de caja que el inmueble genera, señala el tasador Flavio Graf.

Las variables utilizadas por Graf son las 300.000 Personas tope que visitan cada año Machu Picchu -ubicado en el departamento de Cusco-, y que multiplicada por los 15 dólares de precio promedio del ticket de entrada da un flujo de caja de 4,5 millones de dólares.

Tras aplicar "un 5% de descuento de riesgo soberano peruano de largo plazo", concluye que Machu Picchu -sobre una montaña poblada de flora amazónica en el cañón del río Urubamba- valdría "sólo noventa millones de dólares".

Ese monto sería equivalente apenas a dos edificios y medio de la moderna sede de una entidad bancaria privada, Interbank, en la capital peruana, tasado en 35,5 millones de dólares.

Graf postula incrementar el valor de entrada a la ciudadela pues el costo de ingreso a ella representa para el turista extranjero apenas poco más del 1% ("la estamos subvaluando", dice) del gasto total de su viaje a Perú, calculado en 1.800 Dólares.

El tasador explicó que para valorizar Machu Picchu como "unidad de negocios" desechó el "método comparable" con otro inmueble similar y el "método de costo de construcción", que incluye saber el valor del terreno y al menos cuánta mano de obra participó en su edificación.

Machu Picchu es "una exaltación a la piedra", ha escrito el arqueólogo Federico Kauffman Doig, destacando que "los cortes de los sillares eran pulidos y unidos tan apretadamente que es completamente imposible introducir entre sus junturas ni una hoja de afeitar".

La tasación de Graf erizó la sensibilidad de los expertos culturales.

Luis Lumbreras, presidente del Instituto Nacional de Cultura (INC), dijo que antes que un bien comercial que dé dividendos, "Machu Picchu tiene un valor intrínseco que le ha permitido ser considerado en el listado de los diez monumentos más importantes del mundo".

"Yo incluso sacralizaría al monumento, en el sentido de ser testimonio del esfuerzo humano para presentar como la vemos hoy: una obra de arte", dijo Lumbreras a la AFP.

Además observó que un incremento del valor de entrada al santuario podría afectar la afluencia del turista extranjero no pudiente que hace ahorros para llegar a Perú, con Machu Picchu como destino central.

La historiadora Mariana Mould de Pease consideró a su vez "bastante arriesgado valorar en dinero el patrimonio cultural de un país".

Consultada por la AFP dijo que Machu Picchu antes que el principal centro turístico de Perú "es nuestro principal bien cultural".

"No discuto la validez de la teoría de tasación del santuario, pero -añadió Mould de Pease- le falta el valor agregado que significó la difusión que hizo (su descubridor, el norteamericano) Hiram Bingham al poner en la imaginación popular e internacional a Machu Picchu".

De todos modos, reconoció que, a falta de estudios arqueológicos sobre la ciudadela, no se puede saber aún cuántos hombres trabajaron en edificarla con las enormes piedras.

La obra -ahora sometida a una singular tasación inmobiliaria- despertó admiración desde que fue hallada.

"Podrá alguien creer lo que aquí he encontrado...?", Anotó Bingham la tarde del 24 de junio de 1911, según Kauffman.