Apelaron el procesamiento del ex arzobispo Storni

El abogado del ex arzobispo santafesino, Eduardo Jauchen, apeló el procesamiento dictado ayer contra el religioso por presunto abuso sexual, en perjuicio de un ex seminarista

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En su apelación, Jauchen consideró que el procesamiento que dictó el juez de Instrucción de la 5a. Nominación, Eduardo Giovannini, es "incongruente", "le falta sustento" e indica que el magistrado "violó abiertamente la ley penal".

El abogado de Storni manifestó a la prensa que el procesamiento "fue sorpresivo y sorprendente, por las incongruencias y la total falta de sustento de la resolución".

Destacó que "lo más grave es que el juez violó abiertamente la ley penal en razón de que aplica la ley vigente, cuando en realidad debe aplicar la ley vigente al momento en que supuestamente el denunciante dice que ocurrió el hecho".

El ex prelado santafesino fue procesado por uno de los casos que se le imputaban y en el mismo fallo, se lo sobreseyó por otras dos denuncias.

En esos dos casos Giovannini entendió que los hechos denunciados por dos ex seminaristas no constituirían delito y, en el caso de llegar a probarse que fue así, ya estarían prescriptos.

El caso por el que el juez dictó el procesamiento de Storni, involucra al ex seminarista Rubén Descalzo, quien denunció ante la Justicia que en diciembre de 1992 concurrió a la sede del Arzobispado convocado por Storni.

En uno de los tramos de la denuncia, Descalzo señaló que Storni le dio "un abrazo que comenzó a prolongarse y me apretó más contra su cuerpo. Colocó su cara en mi cuello y me besó. En ese momento sonó el timbre y cuando (Storni) fue a atender, volvió con su hermana. Me la presentó y aproveché para irme".

El denunciante, que actualmente reside en la ciudad de Santa Fe y es estudiante universitario, expresó a la prensa que "el beso no era lo más grave, sino la actitud" y recordó que en ese momento se sintió "confundido, mal".

"Lo que me pasó a mí fue exactamente igual a lo de Martín (Lascurain), y no voy a antrar en detalles", agregó entonces Descalzo, aludiendo a otro ex seminarista, que reside en Chile y también denunció a Storni.

El auto de procesamiento -el primero que presume un delito sexual contra un arzobispo en Latinoamérica- confirmó la libertad provisional para Storni, que actualmente reside en una propiedad que el Arzobispado de Santa Fe compró recientemente en la provincia de Córdoba.