Racing aguantó y eliminó a River

El encuentro desquite, que terminó 0 a 0, recién sobre el final alcanzó emoción, cuando el equipo por Pellegrini buscó un triunfo

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Sin ejecutar un despliegue emotivo y lejos de obtener una clasificación angustiosa, Racing cumplió anoche su propósito de dejar en el camino a River Plate, tras empatar 0-0 en el estadio Monumental y avanzar así a la segunda ronda de la flamante Copa Sudamericana de fútbol.

Los orientados por Osvaldo Ardiles hicieron valer la renta del éxito alcanzado hace tres semanas en cancha de Vélez (1-0) y así garantizaron su pasaje a la segunda etapa, donde aguardarán al ganador de la eliminatoria que mantienen San Lorenzo y Monagas de Venezuela.

La clasificación de la escuadra 'blanquiceleste' jamás pasó demasiados apremios, pero no porque la diferencia extractada en el cotejo de ida haya sido desmedida. La tibieza que invadió a River Plate facilitó sus intenciones.

Porque más allá de que los 'millonarios' dispusieron de las ocasiones más claras, el 'ensamble' diseñado por el ingeniero Pellegrini (una mezcla entre habituales titulares y algunos suplentes) no rindió los frutos esperados.

River no fue capaz de habilitar los circuitos futbolísticos. Porque Leonardo Astrada cortó y quitó, pero no distribuyó con criterio. Porque Víctor Zapata alternó buenas con malas y porque, esencialmente, Damián Alvarez estuvo lejos de erigirse en el generador de juego.

Entonces, al margen de que generó distintas situaciones que le pudieron deparar la ventaja (a los 8m. un disparo del paraguayo Nelson Cuevas se estrelló en el poste derecho y el balón fue rechazado en la raya por Sebastián Romero), al equipo local le faltó audacia, profundidad y, sobre todo, fútbol.

Con este panorama, el tranquilo Racing se dedicó a esperar, con un ordenado esquema en donde privilegió la salida rápida en contraataque, a partir del quite de Adrián Bastía, de las asistencias del 'Mumo' Sixto Peralta y de las incursiones ofensivas de Nicolás Pavlovich.

A los 27' de esa etapa inicial, el aislado Fernando Cavenaghi se perdió el gol con un tiro cruzado y sobre los 43' contestó Racing con un centro-remate en el que 'Chirola' Romero exigió una buena respuesta de Angel Comizzo.

En la segunda parte, River intentó cambiar la imagen con los ingresos de Diego Barrado, Andrés D'Alessandro y Esteban Fuertes. O sea, la película de hacer entrar a los habituales titulares para 'salvar las papas del fuego'.

Sin embargo, el elenco local no tuvo volumen, ni siquiera presionó la salida rival y el tiempo fue erigiéndose en el principal aliado 'académico'.

Apenas un disparo de Fuertes que se estrelló en el palo izquierdo (34m.) y una volea de D'Alessandro que salió apenas desviada (45m.) se convirtieron en real amenaza para un Gustavo Campagnuolo, convertido casi en espectador de lujo.

De la misma manera que ocurrió en 1988 en la aquella oportunidad todavía naciente Supercopa (aunque, es válido reconocerlo, con menor sufrimiento), Racing dejó en el camino a River en un certamen continental.

Y ahora espera al ganador de San Lorenzo-Monagas (el equipo 'azulgrana' ganó 3-0 en Venezuela y tiene prácticamente la clasificación en el bolsillo) en la próxima ronda.

River, al igual que Boca Juniors, ya no aparecerá en la nómina de aspirantes a ganar la Sudamericana y deberá apuntar sus cartuchos al torneo Apertura.