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10 vinos que expresan la identidad única del Noroeste argentino

Con el 20% de la superficie total del país y cerca del 6,8% de vides argentinas, el NOA se destaca por la calidad de sus vinos. La altura y el sol imprimen a los viñedos de la región un carácter único, que se traduce en productos de gran concentración y personalidad

Una botella de vino tinto, dos copas servidas, un racimo de uvas y un tazón de barro sobre una mesa de madera frente a viñedos y montañas.
El NOA representa el 20% de la superficie total argentina, con 14.004 hectáreas de vides distribuidas en casi tres mil viñedos (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El Noroeste Argentino (NOA) está integrado por seis provincias: Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán. En todas ellas existen vides plantadas. Esta región se destaca por su riqueza cultural, paisajes montañosos y herencia histórica. Su superficie alcanza aproximadamente 559.865 kilómetros cuadrados, lo que representa algo más del 20% del país. En el NOA, el total de vides plantadas ronda las 14.004 hectáreas, distribuidas en casi 3.000 viñedos; esta cifra equivale al 6,8% del viñedo nacional.

La distribución de los cultivos varía entre las provincias, con una fuerte concentración en los Valles Calchaquíes y áreas cordilleranas de altura. La Rioja concentra el 51,3% de la superficie cultivada del NOA. Salta representa el 27,1% del territorio vitícola regional, con Cafayate como su principal centro. Catamarca aporta el 20% de las plantaciones. Tucumán y Jujuy suman menos del 2% en conjunto, destacando los nuevos viñedos de la Ruta del Vino de la Quebrada de Humahuaca. Santiago del Estero cierra la lista, con presencia marginal. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) detalla que las variedades más destacadas en el NOA son el Torrontés Riojano y el Malbec.

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La historia del vino en La Rioja comenzó hace más de cuatro siglos, consolidando a la provincia como una de las cunas de la vitivinicultura argentina, con los Valles del Famatina como escenario principal. Las primeras vides llegaron a fines del siglo XVI, cuando Juan Ramírez de Velasco fundó la ciudad en 1591.

Múltiples racimos de uvas oscuras cuelgan de las vides con hojas verdes y ramas marrones, en un viñedo con colinas al fondo bajo el sol.
La altitud y la alta insolación distinguen a los vinos del NOA, aportando concentración y personalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los misioneros jesuitas y franciscanos introdujeron las uvas criollas, traídas desde España. El clima seco y la altitud del Famatina resultaron ideales para el cultivo de la vid. Usaron técnicas de los diaguitas para crear canales de riego que aprovecharon el agua de deshielo. A diferencia de Mendoza, cuyo desarrollo se apoyó en el Malbec, La Rioja es el origen de la única uva nativa argentina con proyección global: el Torrontés Riojano, nacida del cruce natural entre Criolla Chica y Moscatel de Alejandría. Hacia finales de 1800, italianos y españoles introdujeron variedades europeas como Bonarda, Syrah y Cabernet Sauvignon. Un hito fue la creación de La Riojana Cooperativa en 1940, que hoy figura entre los mayores exportadores de vino orgánico y de Comercio Justo a nivel mundial.

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Los vinos de La Rioja tienen una identidad marcada por el sol intenso y la altitud de los Valles del Famatina, ubicados entre 1.000 y 1.400 metros sobre el nivel del mar. Los vinos salteños fueron los primeros del NOA en captar la atención del consumidor.

Aunque Salta sigue como referente, ya existen vinos con personalidad propia en Jujuy, Tucumán y Catamarca. Cafayate es el epicentro vitivinícola, aunque se encuentra a menor altitud que Chañar Punco (Catamarca) y Guacalera (Jujuy). La altura no garantiza la calidad, pero imprime un carácter único en los vinos. Los vinos actuales de los Altos Valles Calchaquíes surgen del trabajo conjunto de enólogos y agrónomos. Muchas veces se elaboran con uvas de lugares remotos y en condiciones extremas, con viñedos y bodegas que pueden quedar aislados por el clima. Los cambios recientes responden tanto al manejo en la viña como a las prácticas en la bodega.

Un hombre de torso visible sostiene un racimo de uvas oscuras, un campo verde, árboles dispersos y montañas nubladas al fondo.
En el NOA se encuentran los viñedos en producción más altos de Argentina, con alturas superiores a los 1.800 metros (Imagen Ilustrativa Infobae)

El terruño es el único factor que no se puede copiar en un vino. Más allá de los hacedores, empiezan a destacarse nombres que marcarán historia: Tacuil, Molinos, Yacochuya, Rupestre, Chañar Punco, Pucará, Hualfin, Seclantás y Payogasta. Son paraísos vínicos que representan una región diversa, más allá de los límites provinciales.

Los vinos de Cafayate y alrededores conquistan paladares desde hace más de doscientos años, con un carácter y personalidad de altura. Lo que antes resultaba rústico y potente, hoy es equilibrado y fresco, sin perder la fuerza natural del valle. Los vinos más destacados y buscados después de los mendocinos provienen de los valles de altura salteños y de localidades como Molinos, Tacuil, Colomé, Payogasta y Cachi.

Todas las bodegas forman parte de una revolución, tanto las grandes como las pequeñas. La altura es la característica diferencial. No significa que los vinos de más de 900 msnm sean siempre superiores, pero la insolación y el manejo de la canopia permiten mejor madurez y hollejos más gruesos. Las brisas constantes y la amplitud térmica también influyen, junto con la heterogeneidad de los suelos pedregosos y sus pendientes, que otorgan carácter distintivo y expresión única a los vinos de altura.

Una copa de vino tinto oscuro, medio llena, se apoya en una mesa de madera rústica junto a un racimo de uvas rojas con hojas verdes.
El NOA se caracteriza por la producción de vinos con gran concentración, gracias a la influencia de la altura y el sol (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Salta, el marco es imponente, con paisajes únicos moldeados por el sol y la altura extrema, pero son los nuevos vinos —tintos y blancos— los que deslumbran a la prensa internacional y a los consumidores.

El Torrontés sigue como emblema, más refinado y refrescante, sin perder expresividad. Los tintos, con el Malbec a la cabeza, generan el mayor impacto. Hoy, su personalidad trasciende la altura, compitiendo con los mejores exponentes argentinos. El Cabernet Sauvignon recupera terreno y el Tannat sorprende por su cuerpo, equilibrio y profundidad. Los vinos salteños mantienen su perfil fuerte, concentrado y expresivo, pero llegan a la copa en armonía, con una profundidad refrescante.

Las fronteras del vino se expanden en el mundo por el cambio climático y la curiosidad de los hacedores, cuyo objetivo es encontrar el lugar indicado para lograr el mejor vino posible. La vid puede crecer en cualquier sitio, pero solo en ciertas zonas da vinos buenos y, en algunas, grandes vinos. Esto explica la diversidad.

En Argentina, esta tendencia se acentuó a partir de inicios del milenio, cuando el país tuvo que competir a nivel mundial. Las alturas se desafiaron con éxito, al igual que las latitudes, permitiendo que Argentina cuente con los viñedos en producción más australes y los más altos del mundo. Esto no garantiza la calidad, pero permite obtener vinos únicos cuando se aprovechan correctamente las condiciones.

Vista de un viñedo con hileras de uvas Malbec maduras, un camino de tierra central, montañas rocosas al fondo y un cielo azul despejado.
La región concentra aproximadamente el 6,8% del total de vides del país, mayormente en los Valles Calchaquíes y áreas cordilleranas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el último cuarto de siglo surgieron varios terruños vitivinícolas, aportando diversidad al vino nacional y promoviendo una sana competencia entre regiones. El consumidor dispone de cada vez más etiquetas con carácter y calidad para elegir.

Una de las grandes novedades del vino argentino son los vinos de Jujuy, provincia que ya cuenta con una Ruta del Vino propia y vinos que reflejan valles únicos. Los nuevos vinos de La Quebrada de Humahuaca son tintos y blancos procedentes de un paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad, que imprime un carácter distintivo a los vinos. Aunque Jujuy tiene historia como centro de consumo, nunca se destacó en vitivinicultura hasta ahora. Es una provincia pequeña, con solo 73 hectáreas en 36 viñedos.

La clave reside en la calidad más que en la cantidad. Además de las Criollas, el Malbec y el Sauvignon Blanc sobresalen por su perfume único y frescura. Varios productores apuestan al Syrah como variedad distintiva. Los vinos de Jujuy son frescos y vibrantes, con aromas intensos que reflejan el lugar y las hierbas y vegetales de la zona. Suelen ser fluidos, pero de trago consistente. Su potencial es evidente y, aunque se trata de una zona emergente y pequeña, el impacto ya es considerable.

10 vinos que reflejan el carácter distintivo del NOA

vino, malbec, argentina, alcohol, bebida, viñedo, uvas, mendoza - Imagen Ilustrativa Infobae
Los vinos del NOA suelen ser frescos, vibrantes y con aromas intensos que reflejan el entorno y la herencia cultural- (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Tapadito Malbec 2024

El Cese, Salta, Altos Valles Calchaquíes, Angastaco $13.700

Si bien es el vino joven de la casa, su paladar es amable, reflejando muy bien que proviene de zona calidad. Llena la boca con gracia y notas de frutas rojas maduras y especias secas, con un toque cárnico que le aporta personalidad. Pero más allá de sus características particulares, es un vino con una fluidez que lo hace fácil de tomar.

Puntos: 90

  • Chañarmuyo Estate Syrah, Viognier 2024

Chañarmuyo, La Rioja, Valle de Famatina, Chañarmuyo $15.000

Interesante propuesta joven de la casa combinando dos de sus cepajes fundacionales (Syrah y Viognier), con la técnica de Maceración Carbónica. Eso explica los aromas intensos y expresivos del vino y su paladar franco. También fresco y mordiente, con notas de frutas rojas y negras maduras, y dejos especiados. Hay algo de confituras en el final, bien equilibradas con una acidez sostenida.

Puntos: 90,5

  • Colomé Auténtico Malbec 2023

Bodega Colomé, Salta, Valles Calchaquíes $33.800

Elaborado con uvas propias de la Finca Colomé a 2300msmn y sin paso por madera, para mostrar el carácter “auténtico” de esas vides centenarias y prefiloxéricas. Resulta un Malbec intenso y fluido, con buena concentración de aromas y sabores, pero a la vez con fluidez. De trago expresivo y taninos amables que aportan profundidad y resaltan la fruta y las hierbas secas en el final de boca. Beber entre 2026 y 2029.

Puntos: 91

Dos copas de vino tinto (Freepik)
La insolación intensa en los viñedos del NOA contribuye a vinos de color profundo, aromas expresivos y sabores definidos (Freepik)
  • Sunal Ilógico Criolla Chica 2023

Agustín Lanus Wines, Salta, Altos Valles Calchaquíes $34.600

El winemaker Agustín Lanus viaja con su “bodega móvil” a través del gran Valle Calchaquí a viñedos muy pequeños que, durante cientos de años, han sido manejados por las mismas familias oriundas. Y, de distintos lugares (Luracatao, Angastaco, Amaicha del Valle), obtiene las Criollas para lograr un tinto de aspecto poco profundo y aromas expresivos. Hay frutas rojas y hierbas secas, con taninos incipientes que marcan su paso. Ideal para servir refrescado.

Puntos: 91

  • Noatinta 2025

Obra de la Montaña, Salta, Altos Valles Calchaquíes $35.000

Este vino nace como una reivindicación al Tannat del NOA, como protagonista, sin rol secundario. Con voz propia. Desde Cafayate, a 1800 metros de altura, el joven enólogo Sebastián Fernández logró un vino de trago jugoso y carácter vegetal, con mucho carácter amparado en esos taninos únicos de la variedad. Ideal para los que buscan vinos de impacto. Si no, esperarlo un par de años.

Puntos: 91

Una botella de vino, dos copas llenas y racimos de uvas sobre una mesa de madera frente a hileras de vides y montañas.
Los vinos de Torrontés del NOA se destacan por sus aromas frutales, notas cítricas y frescura natural en boca (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • El Esteco Old Vines 1945 Torrontés 2024

El Esteco, Salta, Altos Valles Calchaquíes, Cafayate $36.500

Desde hace años es considerado uno de los mejores exponentes del cepaje. Se trata de un Torrontés que nace de uvas seleccionadas de un viejo parral plantado en 1945, y en cada cosecha mantiene su personalidad y expresión. De aromas típicos, con notas de frutas tropicales, cítricas y flores blancas. Paladar franco y refrescante, de trago amplio y limpio, y con un persistente final de boca.

Puntos: 92

  • La Puerta Gran Reserva Bonarda 2021

La Puerta, La Rioja, Valle de Famatina $48.600

El enólogo más destacado de La Rioja, Javier Colovati, sabe que con el Bonarda (como con el Syrah) tiene la oportunidad de hacer la diferencia con los vinos de la zona, por el carácter que adquiere el varietal. Y con este exponente y con un año más de estiba, lo sigue demostrando. Porque es un vino con buen carácter varietal, entre frutas rojas maduras, especias y vegetales secos; muy bien definido.

Puntos: 91

Botella de vino Bonarda, copa con vino tinto, racimo de uvas moradas, corcho, viñedo con hileras de plantas, montañas nevadas y cielo azul.
La Bonarda cultivada en el NOA adquiere carácter propio, con notas de frutas rojas maduras y toques vegetales (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Almacén de La Quebrada Pucará 2022

Mil Suelos, Salta, Altos Valles Calchaquíes, Cachi $72.200

Sin dudas, el “Colo” Alejandro Sejanovich es uno de los hacedores más reconocidos de la Argentina, y hace gala del nombre de su emprendimiento (Mil Suelos), ya que continuamente está en busca de lugares especiales para desarrollar, siempre de la mano de “socios locales”. Y en el NOA, su compañera es la enóloga “Tanita” Bellincioni. Juntos, sorprenden desde hace algunos años con este Malbec de Pucará. De aromas expresivos y paladar fluido, con leves dejos vegetales, más allá de la fruta roja, que se muestra con madurez. Sus taninos incipientes resaltan su carácter.

Puntos: 92

  • Pasacana Vinificación Integral 2022

Fernando Dupont, Jujuy, Quebrada de Humahuaca, Maimará $88.000

Sin dudas, es el blend más emblemático de la bodega, elaborado a base de Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah, y con un especial énfasis puesto en la crianza; 24 meses en barricas de roble francés de primer uso. Así, el enólogo Marcos Etchart logra un tinto de buen cuerpo y con buena madera. Hay madurez con toques vegetales y especiados bien integrados en su mensaje, y sus taninos le garantizan más longevidad. Sin dudas, la crianza se integrará más con la estiba.

Puntos: 92

  • El Bayeh Trópico Sur Sauvignon Blanc 2025

Bodega El Bayeh, Jujuy, Quebrada de Humahuaca, Huacalera $90.000

Más allá del estilo buscado por los hacedores de la casa y su asesor (Matías Michelini), este vino blanco habla; y muy bien; del lugar. Porque su mensaje es de vino extremo; filoso, mordiente y fresco, de trago no muy profundo, con un carácter alimonado y texturas que lo hacen más vertical y vivaz que su antecesor. Además, tiene todo para poder seguir evolucionando.

Puntos: 92,5

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