Un estudio vinculó poner atención en una zona irritada del cuerpo con una menor inflamación transitoria, un hallazgo que suma evidencia sobre la relación entre la percepción y las respuestas físicas del organismo.
La investigación, difundida por Euronews y publicada en la revista científica Nature Human Behaviour, comparó la reacción de personas que se enfocaron en las sensaciones del cuerpo con la de otras que realizaron tareas para distraerse.
Según informó el medio europeo, el equipo encabezado por la neurocientífica israelí Liron Rozenkrantz, de la Facultad de Medicina Azrieli de la Universidad Bar-Ilan, detectó que la inflamación en la piel fue cerca de una vez y media menor en quienes prestaron atención a la zona afectada. Los autores aclararon que el trabajo se realizó en condiciones controladas y que no permite presentar este recurso como un tratamiento médico.
PUBLICIDAD
Cómo se hizo la prueba
El objetivo del estudio fue establecer si la atención modifica solo la forma en que una persona percibe una molestia o si también puede alterar una respuesta física del cuerpo. Para eso, los investigadores realizaron tres experimentos preinscritos con participantes sometidos a una prueba cutánea en el brazo.
De acuerdo con la cobertura de Euronews, cada participante recibió una punción con histamina, una sustancia que provoca una reacción breve y localizada en la piel. Luego, los científicos dividieron a las personas entre quienes debían enfocarse en la zona irritada y quienes debían distraerse con videos o tareas.
Durante 20 minutos, el equipo observó la hinchazón, el enrojecimiento y otros cambios físicos en la piel. Esa medición permitió comparar de forma directa qué ocurría cuando la persona prestaba atención al cuerpo y qué pasaba cuando dirigía su atención a otra actividad.
PUBLICIDAD
El artículo señaló que alrededor del 90% de los participantes mostró una respuesta más intensa cuando estaba distraído. Ese dato reforzó la idea de que el efecto no se limita a la sensación subjetiva del malestar.
Qué encontraron los investigadores
Los resultados publicados en Nature Human Behaviour mostraron que el lugar hacia donde se dirige la atención puede relacionarse con cambios físicos medibles. El efecto no quedó limitado a lo que cada persona decía sentir, ya que el estudio registró variaciones concretas en la intensidad de la inflamación.
“Lo especialmente llamativo fue que dirigir la atención hacia la zona inflamada cambiaba no solo lo que experimentaban los participantes, sino la propia respuesta inflamatoria”, afirmó Liron Rozenkrantz en declaraciones recogidas por Euronews. La investigadora sostuvo que la experiencia subjetiva podría estar vinculada con mecanismos de regulación del organismo.
PUBLICIDAD
En la misma línea, Rozenkrantz agregó que “esto plantea la posibilidad de que nuestra experiencia subjetiva de lo que ocurre en el cuerpo no sea solo un proceso pasivo, sino que pueda contribuir activamente a la regulación de las respuestas fisiológicas”. Esa observación quedó limitada al experimento y no a una aplicación clínica inmediata.
Los autores mencionaron dos posibles explicaciones para el fenómeno. Una apunta a la forma en que el cerebro procesa las señales que llegan desde la zona afectada. La otra relaciona la atención sobre el cuerpo con una mayor actividad de un sistema del organismo vinculado con funciones de regulación.
Dentro de esa segunda explicación, el trabajo nombró al nervio vago, una estructura que participa en distintos procesos del cuerpo, entre ellos la inflamación. El estudio sugirió que ambas vías podrían intervenir en el efecto observado, aunque no definió cuál pesa más.
PUBLICIDAD
Qué límites tiene el hallazgo
Los investigadores remarcaron que el experimento se realizó en laboratorio y sobre una reacción leve y breve en la piel. No se trató de pacientes con enfermedades inflamatorias ni de cuadros de salud complejos o prolongados.
Por ese motivo, los datos no permiten afirmar que prestar atención al cuerpo funcione como tratamiento para enfermedades o problemas crónicos. Tampoco permiten trasladar de forma directa este resultado a situaciones de la vida diaria.
Según consignó Euronews, los autores indicaron que harán falta nuevas investigaciones para saber si aparecen efectos similares en contextos reales y durante más tiempo. Ese paso será necesario para definir hasta dónde puede llegar este hallazgo fuera del laboratorio.
PUBLICIDAD
El estudio deja, por ahora, un dato concreto dentro de un marco limitado: ante una irritación breve y controlada, prestar atención a las sensaciones del cuerpo se asoció con una inflamación menor que la observada en personas distraídas.
PUBLICIDAD