Un plato que transforma cualquier día en uno especial: el aroma del arroz con pollo al azafrán invade la casa y promete calor de hogar. En esta receta lo simple se vuelve sabroso y el color de la especia marca la diferencia. La presencia de este condimento resalta los matices del plato y despierta recuerdos de reuniones familiares y charlas largas en torno a la mesa.
En muchas mesas argentinas, el arroz con pollo se disfruta como comida familiar, ideal para compartir entre semana o en reuniones improvisadas. El toque de azafrán aporta un sabor único y un color dorado que seduce a grandes y chicos. Su uso le da un giro distintivo a una alternativa clásica, renovando el interés por un menú habitual y ofreciendo una variante que aporta calidez y atractivo visual.
También se adapta a diferentes preferencias y estilos de cocina. Puede servirse cremoso o más seco, según el gusto, y admite la incorporación de otras verduras de estación. Esta versatilidad lo convierte en una opción práctica para quienes buscan una comida completa, sabrosa y fácil de preparar en casa.
PUBLICIDAD
Receta de arroz con pollo al azafrán
Se trata de un guiso rápido y fácil, donde el pollo trozado se cocina junto a vegetales y arroz, impregnándose del aroma y color característico del azafrán. El resultado es un plato húmedo, de sabores intensos y muy rendidor, pensado para resolver el almuerzo o la cena de forma práctica. Para prepararlo, primero se dora el pollo en aceite caliente y se reserva.
En la misma cacerola se rehogan cebolla, morrón y ajo picados, se incorpora la zanahoria en cubos y se suma nuevamente el pollo. Se agregan el pimentón, el laurel y los tomates, luego el arroz, mezclando bien. El azafrán se disuelve en caldo caliente y se incorpora junto al resto del líquido. Al esta versión se le pueden añadir arvejas y se deja reposar unos minutos antes de servir, decorando con perejil fresco para lograr un plato húmedo y aromático.
Tiempo de preparación
Tiempo total: 40 minutos
- Preparación: 10 minutos
- Cocción: 30 minutos
Ingredientes
- 1 pollo (aprox. 1,5 kg), cortado en presas chicas o 800 gr de pechuga trozada
- 2 tazas de arroz largo fino
- 1 cebolla grande
- 1 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias
- 1 sobrecito de hebras de azafrán (o 1/2 cucharadita)
- 1 litro de caldo de pollo o verdura
- 2 tomates perita (o 200 gr de puré de tomate)
- 3 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel (opcional)
- 100 gr de arvejas (opcional)
- Perejil fresco para servir
Cómo hacer arroz con pollo al azafrán, paso a paso
- Calentar el aceite en una cacerola grande y sellar el pollo hasta que esté dorado. Retirar y reservar.
- En el mismo fondo, agregar la cebolla, el morrón y los ajos picados. Rehogar hasta que estén tiernos.
- Sumar la zanahoria en cubos, cocinar 2 minutos y reincorporar el pollo.
- Agregar el pimentón, el laurel y los tomates picados o puré. Revolver.
- Añadir el arroz y mezclar bien para que absorba los sabores.
- Disolver las hebras de azafrán en un poco de caldo caliente e incorporar junto con el resto del caldo.
- Salar, tapar y cocinar a fuego medio-bajo durante 18 a 20 minutos. No remover durante la cocción para que el arroz no se pase.
- Cuando el arroz esté casi listo, sumar las arvejas si se usan. Apagar el fuego y dejar reposar tapado 5 minutos.
- Servir espolvoreando con perejil fresco picado. Cuidar que el arroz quede húmedo, no seco.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
La cantidad de ingredientes, junto con el paso a paso, deja como resultado una receta que rinde 6 porciones abundantes.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 420 kcal
- Grasas: 12 gr
- Carbohidratos: 45 gr
- Proteínas: 28 gr
Los datos numéricos revelados son estimados y cada valor nutricional preciso dependerá de los ingredientes específicos utilizados durante la preparación y también en las cantidades de cada porción.
PUBLICIDAD
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
En heladera: hasta 3 días en recipiente hermético. En freezer: hasta 2 meses. Para recalentar, añadir un chorrito de caldo o agua para devolverle humedad.