Días atrás robaron en el departamento de una amiga de Lucía Rubio, a quien sólo identificó como Anto. Junto con otra amiga, la secretaria del programa Nosotros a la mañana ingresó al inmueble -ubicado en Capital- para indignarse con lo que encontró: estaba todo revuelto. Minutos después llegaron dos efectivos de la Comisaria 53, portando sus pistolas. "Entraron con armas porque pensaron que estaban los chorros, y éramos nosotras", explicó la rubia.

A partir de ahí se dio, siempre de acuerdo a su relato, la contaminación de la escena. La joven que acompañaba a Lucía borró sus propias huellas "para que se vean las de los chorros", justificó. Y poco después, los policías terminaron tomando una cerveza que encontraron. "Pobres, estaban laburando y les jugó una mala pasada la sed y el calor", dijo la secretaria cuando mostró en el programa de Fabián Doman la filmación casera del operativo.

Sin embargo, en la grabación se editó el momento en que se observa la cara de los efectivos "por respeto a los chicos, para no comprometerlos", según aclaró Rubio, quien explicó que en la casa de su amiga Anto -está de vacaciones con su novio en Maldivas, Asia- "faltan dos 'compus', no más". Además, lamentó que en el edifico no hubiera cámaras de seguridad, ni hubiera estado el encargado en el momento en que actuaron los delincuentes.

Sobre su desprevenido accionar en la escena del crimen, al eliminar distintas pruebas, Lucía ensayó una defensa: "Yo no estudié en la academia de Policía y no sé qué tocar y qué no".

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