Ellos se hicieron famosos por sus papeles de Tomás y Mauro en la tira juvenil Verano del '98. Casi veinte años después el trabajo los volvió a unir, esta vez no en Costa Esperanza, sino en el escenario de la obra Beatnik, con dirección de Osvaldo Laport: Nahuel Mutti (40) y Alejo Ortíz (42) hablaron con Teleshow sobre su presente y recordaron la tira de Telefe.

"Estamos más canosos, yo no tengo pelo", bromeó Ortiz al ser consultado sobre los 17 años que pasaron desde que terminó la novela. Desde ese entonces se vio algunas veces con su compañero, aunque nunca hubo una juntada oficial con todo el elenco: "Pasaron 20 años, uno va transitando al vida, pero te encontrás y es como si te hubiera visto ayer, está el vínculo".

Sobre aquellos días en Tigre donde grababan, Alejo recordó: "La pasábamos muy bien, compartíamos muchas cosas durante la época que trabajamos juntos", y el ex "rasta" coincidió: "Lo hacíamos en un lugar increíble, nos divertíamos pero también trabajábamos un montón, fueron 690 capítulos".

Para Mutti el programa dejó una huella en los adolescentes, así como otros ciclos los habían hecho con él cuando era más joven: "Fue revolucionario eso de hacerlo en un pueblo. Eso hizo que sea medio mitológico. Para la generación que hoy tiene 30 o un poquito más quedó grabado en la retina, como a mí Clave de Sol en otra época".

Trabajar juntos hoy en Beatnik no es lo mismo que hace veinte años, pero ambos coinciden en que se entienden muy bien y que hay conexión: "Maduramos, pero hay algo que está, la chispa de cada uno sigue intacta".

Bajo la dirección de Osvaldo Laport (61), Nahuel y Alejo se presentan todos los jueves a las 21.30 en el teatro Ludé y en septiembre comenzarán la gira por el interior del país. El elenco lo completan Florencia Prada, Sebastian Francini, Rodrigo Esmella y Martín Urbaneja.

La obra muestra el nacimiento de la generación Beat de escritores (Lucien Carr, David Kammerer, William Burroughs, Joan Vollmer, Allen Ginsberg y Jack Kerouac), en los años '50 en Nueva York, en una trama que roza lo policial. Para Ortiz la convocatoria a la pieza fue una grata sorpresa ya que entre sus 20 y 30 años solía leer a los autores.

"Ellos (los escritores) rompieron con los esquemas y estándares de la época y tenían un estilo de vida particular: creían en el budismo, eran abiertos sexualmente e incursionaron en muchas drogas. Además, en el medio hay dos temas asesinatos", explicó Mutti.

¿Cómo es Laport como director? "Súper honesto, verdadero, claro, así que conocerlo fue una grata sorpresa y un placer. Te marca y cuando te tiene que decir algo e lo dice con respeto, amor y con todas las letras", contó Nahuel y Ortíz agregó: "Lo conocía, en este rol es fantástico".

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