Lourdes Sánchez habló tras dar positivo en un control de alcoholemia: “Fue una carnicería pública”

La bailarina y presidenta del Instituto de Cultura de Corrientes admitió su error y aseguró que vivió un escarnio mediático: “Soy un ser humano, me puedo equivocar”

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El testimonio de Lourdes Sánchez tras dar positivo en un control de alcoholemia en la ruta

La autocrítica de Lourdes Sánchez tras protagonizar un incidente vial con resultado positivo en un control de alcoholemia posicionó el caso en el centro del debate público. La presidenta del Instituto de Cultura de Corrientes, conocida también por su trayectoria como bailarina, asumió el error y se refirió con franqueza a las consecuencias personales y sociales de su accionar.

En una entrevista concedida al ciclo Sin freno, Sánchez relató que el episodio tuvo lugar el pasado viernes en la Rotonda de la Virgen. Agentes de Tránsito le realizaron un test de alcoholemia que marcó 1,5 gramos de alcohol en sangre, cifra que supera ampliamente los límites legales. Como resultado, las autoridades procedieron al secuestro preventivo de su vehículo y le aplicaron una sanción económica.

Lourdes expresó abiertamente su sentir tras el suceso. “Cometí un error, me hicieron una infracción, di positivo en un test de alcoholemia después de un brindis del viernes a la noche”, explicó durante la entrevista. Remarcó que vive en una zona alejada, lo que la llevó a conducir por ruta esa noche, pero subrayó que su primera reacción fue “asumir el error”.

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La funcionaria subrayó que este tipo de situaciones no le resultan ajenas en cuanto al control, aunque aclaró que es la primera vez que pasa por un test con resultado positivo. Sánchez insistió en que “no se siente orgullosa” de lo ocurrido y recalcó que su educación la llevó a enfrentar la situación con sinceridad y sin evasivas: “Yo lo primero que hago es asumir el error, pero porque está en mi naturaleza, en mi educación de decir: ‘sí, me equivoqué’ y seguir adelante con más conciencia, por supuesto, sobre todo en esta situación, que es la primera vez que me pasa”.

Lourdes Sánchez ofrece su testimonio tras dar positivo en un control de alcoholemia, abordando el incidente en una reciente entrevista.

Como parte del procedimiento estándar, el personal de Tránsito dispuso el secuestro preventivo del vehículo de Sánchez y la aplicación de una multa económica. Estos pasos se ajustan a la normativa vigente para episodios de esta índole en la provincia de Corrientes. En la charla, la funcionaria explicó que tras el control cumplió todas las indicaciones de las autoridades y aceptó las consecuencias administrativas derivadas del episodio.

A raíz de este hecho, la noticia rápidamente se difundió en medios locales y nacionales, detonando una amplia repercusión social.

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La difusión pública del incidente y la identidad de la implicada amplificaron el caso. Sánchez reconoció que la exposición fue súbita y de gran alcance: “Se generó un debate público nacional. Ya fue quizás hasta como una carnicería pública. Viví mucha violencia en redes”, describió.

Relató que, tras conocerse la noticia, experimentó jornadas de alta tensión emocional, especialmente el lunes siguiente al hecho. “No quería ni abrir el teléfono. Después, al otro día era el pésame, el pésame de la gente. Porque claro, fue una masacre. Porque no fue solo acá en Corrientes, fue a nivel nacional”, contó.

Lourdes Sánchez es presidenta del Instituto de Cultura y su caso puso en escena el debate sobre la conducta de los funcionarios

El caso se viralizó, alimentando debates en torno a la responsabilidad de los funcionarios públicos frente a este tipo de episodios y la dimensión que adquiere el escrutinio social cuando se trata de figuras conocidas. Sánchez manifestó que, si bien decidió no exponer la situación en sus redes sociales al considerarla parte de su ámbito privado, optó por hacer pública su versión cuando observó distorsiones en la información circulante: “Cuando ya empieza la noticia a distorsionarse o a ver que dicen cosas que vos sabés que no son ciertas, bueno, ahí sí elijo dar mi versión, que es la que importa en realidad, porque es la versión verdadera”.

El episodio también abrió el debate sobre el rol y la exposición de quienes ocupan cargos públicos, así como la posible existencia de un trato diferencial por cuestiones de género. Sánchez admitió que, aunque prefiere evitar la victimización, percibe un trato más severo hacia su figura por ser mujer y funcionaria: “No quiero caer en lo que todo el mundo me dice: porque sos mujer, porque sos pública. Yo la verdad ya no sé más qué pensar, pero es como que ya me acostumbré. Que no está bueno también acostumbrarse a eso, porque soy un ser humano, me equivoco y quizás me voy a seguir equivocando”.

"Soy un ser humano, me equivoco y quizás me voy a seguir equivocando", dijo Lourdes Sánchez

Durante la entrevista, los periodistas señalaron que otros funcionarios públicos atravesaron situaciones similares, pero no todos recibieron el mismo nivel de exposición negativa. Sánchez coincidió, aludiendo a una vara distinta según el género y la visibilidad pública, y consideró que el caso puede servir para generar conciencia sobre las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.

En uno de los pasajes más enfáticos, la funcionaria reflexionó sobre la importancia de cumplir las normas: “Las normas están hechas para cumplirse”. La conversación derivó en la conclusión de que los controles y sanciones tienen como fin primordial la prevención y la concientización social, más allá de las particularidades personales o mediáticas de cada caso.

La experiencia, según relató Sánchez, le resultó dolorosa pero representó un aprendizaje: “Fue un error. Me equivoqué. Me sirvió un montón para aprender”.