El último fin de semana estuvo lejos de ser tranquilo para Nicole Neumann y Fabián Cubero. La internación de Allegra, una de las tres hijas que comparten, generó preocupación, tensión y, sobre todo, un fuerte cruce de versiones que rápidamente copó la televisión y las redes sociales. En medio de este contexto cargado de nerviosismo familiar, Mica Viciconte, actual pareja de Cubero, optó por romper el silencio y sincerarse sobre cómo impacta esta situación en su vida de pareja y en la dinámica cotidiana del hogar.
En un móvil con Puro Show (El Trece), Mica eligió cuidar sus palabras al referirse tanto a la salud de Allegra como a los recurrentes conflictos públicos entre Nicole y Fabián. Consultada sobre las declaraciones recientes de la modelo, Viciconte fue contundente: “No vi nada, recién salgo con el nene de fútbol, así que estuve hasta recién viendo al nene jugar a la pelota, no vi otra cosa. No voy a opinar de nada. No voy a hablar de nada”. El notero insistió para saber si los cruces mediáticos entre Cubero y Neumann afectan la vida de pareja o generan roces internos. Mica, firme en su posición, respondió: “No quiero hablar porque estoy muy tranquila, muy segura. No quiero decir ni sí ni no porque después sacan cualquier cosa. No hice ningún gesto, ni sí ni no, ni blanco ni negro. Nada de nada”. La actitud de la panelista dejó en evidencia su decisión de resguardar su intimidad y evitar ser parte de interpretaciones o titulares controvertidos.
Sin embargo, al ser consultada de forma más directa sobre el impacto de estas situaciones en su pareja, Mica admitió: “Estas situaciones afectan a la pareja en general, tampoco podemos fingir demencia. Pero no pasa nada. En mi vida hay límites”. Y frente a la pregunta inevitable sobre el final del conflicto, soltó una frase que resume el cansancio y la incertidumbre que atraviesan: “Es una buena pregunta cuándo se va a terminar esto”.
Detrás de los micrófonos y las cámaras, el desgaste es real y también lo es la angustia. Horas antes, Fabián había abierto su corazón en un móvil con el programa A la Tarde (América). El exfutbolista no esquivó el tema. “Un poquito de lío, ¿no?”, reconoció, en referencia al revuelo mediático originado por una historia que Nicole compartió en redes, donde manifestaba su malestar por no poder irse de vacaciones y tener que acompañar a su hija en la clínica. Cubero fue claro: “Yo no lo comparto claramente, porque era un tema de privacidad en el cual preocupamos a la familia y los amigos sin sentido. Pero no es que estoy enojado por eso, simplemente a raíz de eso se empezó a tratar todo este tema y se fue para cualquier lado”.
El exdeportista también se refirió a cómo la situación repercute, especialmente, sobre Viciconte. El momento más emotivo llegó cuando, al nombrarla, la voz se le quebró y se le llenaron los ojos de lágrimas: “A mí no me gusta hablar mal de la madre de mis hijas, aunque a veces no me queda otra. Pero tampoco me gusta que hablen mal de la madre de mi hijo, Mica. Hace ocho años que estamos juntos y siempre se puso al hombro la familia, acompaña, está presente. Cualquier problema que hay, siempre cae ella en la volteada, y eso me molesta porque es la madre de mi hijo también y ya estoy un poco cansado”.
Cubero, además, apuntó contra la exposición mediática y la publicación selectiva de mensajes dentro del entorno familiar: “Se filtran mensajes que son en un marco parental que no tienen por qué filtrarse. Se muestran los mensajes buenos donde hay buena dinámica, pero no se muestran los mensajes agresivos que hay hacia mí y hacia mi pareja. Hay mucha hipocresía en el medio, mucha”, expresó. También mencionó que la situación terminó salpicando incluso a su amigo Nico Peralta, quien simplemente relató lo que sucedió en la clínica.
En relación al descargo público de Allegra, quien defendió tanto a Nicole como a su padre y a Mica, Cubero valoró el gesto y destacó: “Así haya estado diez minutos, toda una tarde o toda una noche, no veo cuál es la diferencia de aclarar el tiempo, porque nuestras hijas saben que nosotros estamos para ellas y eso es lo que vale. Veo innecesario todo esto que se armó, veo innecesarios los palos que recibe Mica y los mensajes agresivos que recibo yo”.
El episodio dejó al descubierto, una vez más, la complejidad de los vínculos familiares cuando se mezclan la exposición pública, los desacuerdos y el bienestar de los hijos. Mientras Neumann y Cubero intentan proteger la privacidad de sus hijas en medio de la tormenta mediática, Viciconte busca resguardar la armonía de su familia y sostener el equilibrio en el día a día. La pregunta sobre cuándo terminará el conflicto sigue abierta, en un escenario donde las emociones, los límites y el deseo de paz familiar conviven con la mirada constante de la opinión pública.