El miércoles por la mañana, la casa de Gran Hermano Generación Dorada fue escenario de un escándalo de extrema gravedad. Lo que comenzó como un día más en la convivencia, se transformó rápidamente cuando la producción decidió expulsar a Carmiña Masi, la joven comunicadora paraguaya, tras la viralización de comentarios racistas dirigidos a Jenny Mavinga, participante oriunda del Congo. El episodio, inmediatamente repudiado en redes y en los medios, abrió un debate sobre los límites en la televisión y la responsabilidad de los concursantes.
Mientras observaba a Mavinga bailar, Carmiña lanzó frases como: “Mírala ahí, parece como si recién la hubieran comprado, como si recién se hubiera bajado del barco. Parece que a la negra recién la compraron y viene a hacer un show. Manu, allá hay una esclava por si querés ver, la sacaron de la jaula recién”. Ante la magnitud de los dichos, la producción reaccionó con la expulsión inmediata de la participante, que se comunicó en vivo delante de toda la casa.
Horas después de que se comunicara la decisión de eliminarla de la casa, Damián, esposo de Mavinga, expresó su indignación y anunció acciones legales en A la Barbarossa (Telefe): “A mí me lo mandaron casi enseguida, porque imaginate que estaba muy pendiente de ella y sinceramente no podía caer, no me entraba en la cabeza que semejante barbaridad se haya dicho en un espacio tan masivo. Estoy indignadísimo”, afirmó. Y contó la decisión que tomó casi en el acto: “Enseguida, ni bien vi esas imágenes, me contacté con un abogado amigo. Hoy vamos a hacer una presentación porque esto, esto va más allá del juego. Esto no es juego”.
Consultado por Georgina Barbarossa sobre si habló con un abogado, Damián ratificó: “Hablé con un abogado y hoy vamos a hacer una denuncia penal”. Y remarcó el alcance de la decisión: “Acá es un tema no solo por mi mujer, que no, que ella pobre ignora totalmente lo que dijo, porque incluso la despidió con un abrazo. Yo creo que si ella hubiera visto las imágenes, hubiera visto el tape hubiera explotado la casa. Volaba la casa por los aires”.
Consultado sobre cómo cree que reaccionará Mavinga cuando salga y vea el video, Damián fue sincero: “La verdad es que no les puedo decir, porque seguramente pase mucho tiempo y va a salir abrumada con una cuestión a la que no está acostumbrada. Seguramente se la cruce y tenga una charla frente a frente y le va a poner los puntos. Eso sí.” Y profundizó sobre la personalidad de su esposa: “Se va a indignar y no le gusta guardarse nada. No es una persona que se guarda cosas”.
La decisión de la producción, la reacción inmediata de la familia y la contundencia de las declaraciones de Damián marcan la gravedad del episodio y el impacto que tendrá tanto dentro como fuera del reality.
La polémica generó una reacción inmediata en el entorno de la propia Mavinga. Desde la cuenta oficial de Instagram de la participante, administrada por su familia mientras ella permanece dentro de la casa, publicaron un comunicado en el que repudiaron los dichos. “Como familia queremos expresar nuestro profundo repudio ante los comentarios racistas que se difundieron dentro de la casa contra Mavinga”, escribieron. En el mismo mensaje remarcaron la gravedad de las expresiones utilizadas. “Comparar a una persona africana con un ‘mono’ y sugerir que ‘parece que recién la acaban de comprar’ no es un chiste: es racismo”, señalaron.
Además, pidieron medidas concretas por parte de la producción del programa. “Este tipo de expresiones deshumanizan, hieren y no pueden ser naturalizadas en un programa que ven millones de personas”, sostuvieron. Por ese motivo, solicitaron la expulsión inmediata de la participante que realizó los comentarios. “Pedimos a la producción la expulsión inmediata de Carmiña, autora de los dichos, y una sanción para Danelik y Emanuel, quienes se rieron y avalaron esos comentarios”, agregaron. El comunicado concluyó con un mensaje contundente: “El racismo no puede tener lugar en ningún espacio”.