SpaceX de Musk lo intenta de nuevo: Starship despega este jueves 16 de julio de 2026 al espacio

El objetivo de esta prueba no es dejarlos operativos por años, sino comprobar liberación, despliegue de paneles y comunicación por enlaces láser, un ensayo en condiciones reales

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SpaceX prepara la decimotercera prueba de vuelo de Starship para el 16 de julio, con ventana desde las 17:45 - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

SpaceX se prepara para otro intento con Starship, su sistema de lanzamiento más ambicioso y, también, el más difícil de domesticar. La compañía apunta a la decimotercera prueba de vuelo tan pronto como este jueves 16 de julio de 2026, con una ventana de 90 minutos que se abre a las 17:45 (hora central). La transmisión en vivo comenzará aproximadamente 30 minutos antes del despegue.

De acuerdo con un comunicado oficial de SpaceX, primera vez Starship llevará al espacio satélites Starlink V3 de nueva generación, una señal clara que la empresa de Elon Musk quiere conectar el desarrollo de su nave con el crecimiento del internet satelital. Si el vuelo sale bien, el impacto no se limita a la ingeniería: puede acelerar el ritmo de expansión de Starlink y la capacidad que llega a los usuarios.

Seis satélites llevarán cámaras para inspeccionar el escudo térmico de Starship durante el vuelo 13 - crédito SpaceX

El plan del vuelo 13 es repetir objetivos similares a la prueba anterior, cuando debutaron los vehículos Starship y Super Heavy V3, pero con ajustes para corregir problemas vistos en ese intento. La lógica es la de un programa en desarrollo: avanzar por iteraciones rápidas, fallar con datos, corregir y volver a probar.

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SpaceX busca que el propulsor Super Heavy complete el ciclo clave: lanzamiento, ascenso, separación de etapas, encendido de regreso y encendido de aterrizaje para un descenso controlado hacia un punto de amerizaje offshore en el Golfo de América. En pruebas de este tipo, el foco no es “un aterrizaje perfecto”, sino demostrar que la secuencia de eventos puede ejecutarse con estabilidad.

Durante la separación de etapas en el Vuelo 12, pequeñas diferencias en el arranque de motores de la nave provocaron que la maniobra de giro direccional del propulsor se desviara alrededor de 90 grados. Para este vuelo, la secuencia de arranque fue ajustada para ser más robusta ante variaciones de tiempo y ejecutar el giro de forma más confiable.

Luego, al intentar el encendido de regreso, cinco de los 33 motores presentaron fallos al reencender, lo que obligó a terminar antes de lo previsto. El nuevo Super Heavy incorpora modificaciones de hardware para mejorar la fiabilidad del reencendido y actualizaciones en alarmas y sistemas de aborto para adaptarse a condiciones observadas en un entorno de vuelo multimpulsor.

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Los objetivos de Starship: motores, reentrada y un despliegue histórico

Starship mezcla internet y exploración, un vuelo de iteración rápida para acercarse a la reutilización total - REUTERS/Steve Nesius

La etapa superior, Starship, tiene tres metas principales: desplegar 20 satélites Starlink V3, reencender un motor Raptor en el espacio y ejecutar una nueva entrada, descenso y amerizaje controlados en el océano Índico.

En el vuelo anterior, aproximadamente 40 segundos después de la separación, Starship perdió uno de sus tres motores Raptor optimizados para vacío. Aun así, el vehículo demostró que podía continuar la misión con un motor menos y alcanzar la trayectoria suborbital planificada. Para la prueba 13, SpaceX reporta modificaciones de hardware y operación para abordar causas interconectadas, con mejoras adicionales previstas para futuras versiones del motor.

El debut de Starlink V3 es el gran titular porque representa un salto en capacidad de red y velocidad de usuario, según los objetivos declarados. En esta prueba inicial, Starship desplegará 20 satélites que abrirán paneles solares y antenas, e intentarán conectarse a la constelación mediante enlaces láser de alta capacidad.

Sin embargo, hay un matiz importante: los satélites estarán en la misma trayectoria suborbital que Starship y se espera que se desintegren al reingresar, aproximadamente 20 minutos después del despliegue. Es decir, el propósito no es dejarlos operativos por años, sino validar el proceso de liberación, activación inicial y comunicación en un escenario real de vuelo.

SpaceX usará imágenes transmitidas a operadores para mejorar métodos de evaluación de losetas, mientras prueba sujeciones modificadas, piezas en zonas poco habituales y sensores de carga, con el fin de recolectar datos bajo mayor presión dinámica que en intentos anteriores - REUTERS/Steve Nesius/File Photo

Seis de los satélites fueron modificados con cámaras para escanear el escudo térmico de Starship y enviar imágenes a los operadores. Además, SpaceX probará mejoras y experimentos vinculados al escudo: losetas en zonas no habituales, mecanismos de sujeción ajustados y losetas con sensores de carga para medir esfuerzos bajo mayor presión dinámica que en vuelos anteriores.

El vuelo 13 combina dos apuestas en una sola cuenta regresiva: demostrar que Starship puede volverse más confiable a nivel de etapas y motores, y al mismo tiempo usar ese cohete para impulsar la próxima generación de Starlink.

SpaceX no está probando solo un despegue; está ensayando el tipo de infraestructura que puede definir cómo se lanza carga, cómo se expande una red global y qué tan rápido se acerca el objetivo de una nave totalmente reutilizable.