OpenAI lanzará el 15 de julio su primer dispositivo físico para inteligencia artificial (IA), un teclado llamado Codex Micro con el que busca reforzar su herramienta de programación y recuperar terreno en un segmento donde modelos como Claude, de Anthropic, ganaron presencia entre empresas y desarrolladores.
La compañía dirigida por Sam Altman mostró el modelo en la feria AI Engineer World Fair, celebrada en San Francisco, y lo presentó como un teclado tipo macro pad pensado para facilitar accesos directos y personalizar flujos de trabajo de programación con IA.
Para qué servirá el nuevo dispositivo de OpenAI
Según la propia empresa, el dispositivo está diseñado para “potenciar el uso de Codex por parte de los usuarios”. OpenAI indicó en su cuenta de desarrolladores en X que los atajos favoritos de Codex “están recibiendo una actualización”, en alusión al nuevo hardware.
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Asimismo, las fotos difundidas por la compañía muestran que Codex Micro se basa casi por completo en el modelo Creator Micro 2 de Work Louder, una marca de accesorios mecánicos que colaboró en el desarrollo del producto.
Ese modelo se caracteriza por 13 interruptores mecánicos, un joystick analógico y un sensor táctil. En su versión original, está pensado para asignar accesos directos y acciones personalizadas que permiten cambiar entre aplicaciones sin recurrir al teclado principal ni al ratón.
Ese tipo de dispositivo ya había sido utilizado en otras alianzas de la industria. Figma, la herramienta para diseñar interfaces de usuario, colaboró antes con Work Louder para lanzar un macro pad con accesos directos preconfigurados.
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Lo que los usuarios deben saber es que el primer hardware de OpenAI no será, por ahora, el dispositivo de nueva categoría que el mercado esperaba, sino un periférico orientado a desarrolladores que busca acelerar tareas repetitivas y ordenar comandos frecuentes dentro de Codex.
Cuál será el precio de este dispositivo de OpenAI
La empresa de Sam Altman no detalló todavía cómo funcionará Codex Micro en la práctica ni qué opciones específicas ofrecerá a los programadores. Tampoco reveló el precio oficial del modelo, aunque la versión estándar del Creator Micro 2 se vende en menos de 200 dólares en Estados Unidos.
La aparición de este teclado ocurre mientras la empresa trabaja en otro producto junto al exdiseñador de Apple Jony Ive, con planes para presentarlo a finales de este año.
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Frente a esa expectativa, OpenAI dejó ver primero un dispositivo mucho más acotado en funciones, enfocado en optimizar el flujo de trabajo de quienes programan con herramientas de IA. La apuesta se concentra en un terreno donde la firma perdió impulso ante Anthropic.
Claude se convirtió en uno de los modelos de IA preferidos por empresas y programadores por sus capacidades de codificación y su desempeño en entornos de desarrollo. En ese contexto, el lanzamiento de Codex Micro apunta a reforzar la posición de OpenAI entre usuarios técnicos.
Qué otras novedades hay en el sector de inteligencia artificial
En el mismo conjunto de novedades sobre inteligencia artificial apareció otro movimiento del sector: OpenClaw lanzó oficialmente su aplicación para teléfonos inteligentes, con versiones nativas para iOS y Android.
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La plataforma permite a los usuarios interactuar con agentes de IA y darles acceso a funciones clave del teléfono, entre ellas la cámara, la pantalla, la ubicación, las fotos y los contactos. Según explicó la firma en X, los usuarios podrán ejecutar agentes “desde donde estén sus pulgares” para realizar tareas y obtener “respuestas en movimiento”.
OpenClaw había sido lanzado inicialmente como Clawdbot y se volvió viral a comienzos de 2026 como un proyecto de agentes autónomos de código abierto capaz de controlar todas las funciones de un ordenador.
Su rápida expansión coincidió con la incorporación de su creador, Peter Steinberger, a OpenAI en febrero, mientras la plataforma quedó bajo el servicio de OpenClaw Foundation.
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Desde entonces, sus capacidades permitieron que algunos usuarios lo integraran como un contacto más en WhatsApp o Telegram para pedirle tareas que el agente ejecutaba directamente en el ordenador del usuario.