La IA reconstruye el rostro de una víctima de Pompeya y revela cómo fueron sus últimos momentos de vida hace casi 2.000 años

La reconstrucción fue realizada con datos óseos y tecnología de IA aplicada por expertos del Parque Arqueológico de Pompeya y la Universidad de Padua

Ciudadanos romanos observan con angustia la impactante erupción del Monte Vesubio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Parque Arqueológico de Pompeya logró reconstruir por primera vez el rostro de un hombre que murió durante la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., utilizando herramientas de inteligencia artificial aplicadas a restos arqueológicos hallados en la antigua ciudad romana.

El proyecto, desarrollado junto a especialistas de la Universidad de Padua, representa uno de los experimentos más avanzados en la combinación de arqueología clásica y tecnología moderna para estudiar tragedias históricas.

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La reconstrucción fue realizada a partir de restos óseos encontrados en la necrópolis de Porta Stabia, uno de los accesos principales de la ciudad destruida por la erupción del Monte Vesubio. Según los investigadores, el hombre murió mientras intentaba escapar hacia la costa en medio de la catástrofe que sepultó Pompeya bajo ceniza y material volcánico en menos de 24 horas.

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Una víctima de la erupción del Vesubio del año 79 d. C., en el yacimiento arqueológico de Pompeya, cerca de Nápoles, en el sur de Italia. (Ministerio de Cultura italiano vía AP)

Un intento desesperado por sobrevivir

Los arqueólogos determinaron que la víctima falleció en las primeras etapas de la erupción, cuando comenzó una intensa lluvia de lapilli, pequeñas piedras volcánicas expulsadas por el volcán.

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El hallazgo reveló un detalle que llamó especialmente la atención de los expertos: el hombre llevaba un mortero de terracota sobre la cabeza, aparentemente utilizado como protección improvisada contra el constante impacto de los fragmentos volcánicos.

Además, junto a los restos se encontraron una lámpara de aceite, un pequeño anillo de hierro y diez monedas de bronce, objetos que probablemente representaban todo lo que el hombre pudo llevar consigo durante su huida.

Un hombre que intentó sobrevivir a la tragedia de Pompeya cubriendo su cabeza. (Parque Arqueológico de Pompeya)

La escena coincide con las descripciones realizadas hace casi dos mil años por Plinio el Joven, considerado el principal testigo histórico de la erupción. En sus relatos, describió cómo muchos habitantes intentaban cubrirse la cabeza con almohadas o recipientes domésticos para protegerse de los materiales incandescentes que caían del cielo.

Cómo la inteligencia artificial permitió reconstruir el rostro

El proyecto utilizó inteligencia artificial para analizar datos craneales, restos esqueléticos e información arqueológica recopilada durante las excavaciones. A partir de esos elementos, el sistema generó un modelo digital experimental que permitió aproximarse a los rasgos faciales de la víctima.

Los especialistas explicaron que la reconstrucción no busca ofrecer una imagen exacta, sino una representación científicamente fundamentada basada en evidencias físicas y técnicas avanzadas de modelado digital.

El director del Parque Arqueológico de Pompeya, Gabriel Zuchtriegel, destacó el potencial de estas herramientas para el futuro de los estudios históricos. “La inmensidad de los datos arqueológicos es tal que solo con la ayuda de la inteligencia artificial podremos protegerlos y mejorarlos adecuadamente”, señaló durante la presentación oficial del hallazgo.

Gracias a la IA se pudo reconstruir la manera en que murió este hombre en medio de la tragedia de Pompeya. (Parque Arqueológico de Pompeya)

Por su parte, el profesor Jacopo Bonetto, de la Universidad de Padua, explicó que la IA puede ayudar a construir modelos interpretativos y mejorar la comunicación científica, aunque insistió en la necesidad de utilizarla con rigor metodológico.

Pompeya, un laboratorio para la arqueología del futuro

El descubrimiento forma parte de una nueva etapa en las investigaciones arqueológicas de Pompeya, donde la tecnología digital está comenzando a desempeñar un papel central.

Durante las mismas excavaciones en Porta Stabia, los investigadores también localizaron los restos de una segunda víctima, aparentemente más joven, que habría muerto posteriormente debido al impacto de un flujo piroclástico, una mezcla letal de gases tóxicos, ceniza y altas temperaturas.

El ministro de Cultura de Italia, Alessandro Giuli, celebró el avance y afirmó que las nuevas metodologías tecnológicas ofrecen perspectivas inéditas sobre la vida cotidiana en la antigua Roma.

La IA no busca reemplazar a los arqueólogos, sino complementar su investigación científica. 26 de mayo de 2020. REUTERS/Ciro De Luca/Archivo

El proyecto será uno de los temas centrales del foro tecnológico y ético Orbits, programado para julio en Pompeya, donde expertos internacionales debatirán el papel de la inteligencia artificial en la preservación del patrimonio cultural.

La inteligencia artificial cambia la forma de explorar el pasado

Especialistas consideran que este tipo de reconstrucciones no reemplaza el trabajo arqueológico tradicional, sino que complementa la investigación científica al permitir acercar la historia al público de una manera más visual y humana.

Luciano Floridi, director del Centro de Ética Digital de Yale, sostuvo que sin herramientas de inteligencia artificial gran parte del patrimonio arqueológico corre el riesgo de permanecer inexplorado o incomprensible para las nuevas generaciones.

La reconstrucción del rostro de esta víctima de Pompeya no solo ofrece una nueva mirada sobre una de las tragedias más famosas de la antigüedad, sino que también demuestra cómo la tecnología moderna puede ayudar a reconstruir historias humanas que permanecieron ocultas durante casi dos mil años.

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