En 2027 los celulares en Europa cambiarán para siempre: la batería se podrá cambiar

La norma obligará a que la modificación se haga con herramientas básicas o dadas gratuitamente por el fabricante

La Unión Europea obligará desde 2027 a que todos los móviles tengan baterías extraíbles por el usuario para combatir la obsolescencia programada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A partir de 2027, los usuarios de teléfonos móviles en la Unión Europea vivirán un cambio profundo: los fabricantes deberán diseñar dispositivos con baterías fácilmente extraíbles y reemplazables por el propio usuario. Esta decisiónbusca combatir la obsolescencia programada, reducir los residuos electrónicos y facilitar la reparación de los dispositivos Android y iPhone en todo el continente.

El reglamento aprobado supone una transformación en el mercado de la tecnología móvil, que obligará a dejar atrás años de diseños compactos y cerrados, conocidos como unibody, donde acceder a la batería requería herramientas especializadas y conocimientos técnicos.

A partir de la entrada en vigor de la norma, cualquier persona podrá sustituir la batería de su móvil utilizando herramientas comunes, como un destornillador estándar, o incluso herramientas específicas suministradas gratuitamente por el propio fabricante.

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Cómo cambiarán los móviles a partir de 2027 en Europa

La norma establece que a partir del 18 de febrero de 2027, todos los teléfonos móviles vendidos en la Unión Europea deberán contar con baterías extraíbles por el usuario. No será necesario tener conocimientos técnicos avanzados: el proceso de sustitución debe poder realizarse con herramientas habituales o, si se requieren herramientas específicas, estas deberán entregarse sin coste adicional junto con el dispositivo.

La normativa de la UE para 2027 abarca móviles, tablets, portátiles, auriculares y pequeños electrodomésticos, obligando a baterías reemplazables por el usuario. (REUTERS/Jana Rodenbusch/Foto de archivo)

Además, la medida no se limita únicamente a los móviles. Tablets, ordenadores portátiles, auriculares, pequeños electrodomésticos y vehículos de movilidad personal, como patinetes y bicicletas eléctricas, también quedan alcanzados por la nueva obligación.

En algunos productos, como los vehículos eléctricos, la intervención de un profesional independiente podría ser necesaria, pero el principio general es facilitar al máximo la intervención del usuario final.

Para garantizar el acceso a recambios, los fabricantes estarán obligados a suministrar baterías de repuesto durante varios años tras la compra del dispositivo. Junto a esto, las nuevas baterías deberán incorporar un código QR vinculado a un “pasaporte digital” que detalle su composición, durabilidad y opciones de reciclaje, facilitando así la trazabilidad y el reciclaje responsable.

Los usuarios podrán extender la vida útil de sus dispositivos móviles y reducir residuos electrónicos al priorizar la reparación frente al reemplazo. (Imagen ilustrativa Infobae)

El sector tecnológico contará con un periodo de transición antes de la entrada en vigor de la norma. Los fabricantes disponen de varios meses para adaptar sus procesos de producción, logística y diseño a los nuevos requisitos. Una vez que el reglamento empiece a aplicarse, cualquier móvil que se venda en la Unión Europea deberá cumplir estas condiciones.

La decisión de Bruselas responde de forma directa a las preocupaciones sobre el impacto ambiental de la industria tecnológica y los costes que afrontan los usuarios por la rápida obsolescencia de sus dispositivos. Al priorizar la reparación frente al reemplazo, la Unión Europea busca reducir la generación de residuos y fomentar hábitos de consumo más sostenibles.

Cuál será el impacto en el diseño de los celulares y su avance

La normativa marca un antes y un después en el diseño industrial de los móviles. Marcas como Apple, Samsung y Google tendrán que abandonar los diseños sellados con adhesivos fuertes o mecanismos que requieren calor para abrir el terminal. El acceso a la batería deberá ser seguro y no implicar riesgo de dañar el dispositivo durante el proceso de apertura.

Las marcas tendrán que proveer piezas originales, manuales de reparación y actualizaciones de software durante un mínimo de diez años en la Unión Europea. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque no se espera el regreso de las carcasas de plástico fácilmente desmontables con la uña, la exigencia de acceso sencillo y seguro se impone. Se prevé que la tendencia hacia la carga inalámbrica gane protagonismo, pero la obligación de ofrecer cargadores convencionales como opción principal seguirá vigente.

La legislación europea también refuerza el marco de posventa. Las marcas deberán proporcionar actualizaciones de software durante un periodo mínimo, asegurando que los dispositivos sigan siendo funcionales y seguros incluso cuando la batería se haya reemplazado varias veces. Además, las piezas de repuesto originales y manuales de reparación deberán estar disponibles durante al menos diez años.

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