K.L, con vestido verde, al momento de su detención en Rosario.
K.L, con vestido verde, al momento de su detención en Rosario.

A veces no hace falta encerrar a una mujer en una pieza para convertirla en una esclava. Solo hace falta meterse con su dinero.

K.L, 44 años, oriunda de La Tablada, había manejado su agencia de promotoras en el circuito del automovilismo argentino durante cinco años en diversas categorías, con un plantel de chicas con calzas y paraguas con logos bordados que reclutaba en su zona, también en otros puntos del país. Las trataba como si fuesen su familia, al menos en Facebook: les festejaba sus cumpleaños en boliches de Palermo, las llevaba a cenar, las mostraba orgullosas, una especie de feeling maternal para sus pupilas. Después estaban las debilidades.

Una vez en su teléfono, K.L habló de una chica en particular. “Esta la voy a agarrar, la voy a agarrar y la voy a sondear porque esta es de allá, es de pueblo. Entonces, ¿qué pasa? ¡Necesitan! Necesita plata, me dijo también la pobre”. “Es bueno que tenga un nene”, dijo de otra, una muestra de cinismo absoluto.

A K.L la detuvieron por proxeneta, fue el mes pasado en el autódromo Fangio de Rosario, poco antes de la largada de la final de la categoría Turismo Nacional, luego de que dos denuncias anónimas recibidas en 2018 dispararan una causa en su contra en la PROTEX, el ala de la Procuración dedicada a investigar delitos de trata, con una investigación del fiscal federal Franco Picardi y la firma del juez Rodolfo Canicoba Corral. Había 15 chicas junto a ella, que declararon ante psicólogas y trabajadoras del Programa Nacional de Rescate. Dijeron que sabían de los favores sexuales, que les pagaban tan poco por pararse entre las carpas blancas que les ofrecían prostituírse, y que sabían “del viejo”.

“El viejo” era el hombre del otro lado del teléfono, el que escuchaba atento sobre “la chica de pueblo” y “la chica con el nene”. Lo detuvieron también, poco después de que arrestaran a K.L en su casa del country Ayres del Pilar. Se lamentaba ante los policías de la División Trata de Personas de la Policía Federal que se lo llevaron que no había llegado a la carrera en Rosario porque su avión privado se había descompuesto. R.O es su nombre, tiene 77 años de edad, fue piloto a fines de los 80s. Hace más de treinta años que es un empresario, con una concesionaria con licencia oficial de una automotriz mundial que está entre las más reconocibles de la zona de Pilar. El logo de su marca solía estar bordado en las nalgas de las calzas de las promotoras de K.L.


Poco antes de la carrera, K.L y “El Papu” tuvieron una conversación sobre una promotora en particular, a la que la madama intentaba convencer de que “entregue la mercadería”. El avión fue un punto de argumento. “Le hablé a la piba y le dije: ‘Mirá, las cosas son así, negra, vos sos bicha, vos sos viva, Papu tiene todo, podés viajar en avión, podes estar cómoda, pero si entregás la mercadería, si no, estamos hablando al pedo. ¿Vos querés laburar en tal carrera? Yo te llevo. No hay problema, pero al Papu me lo tenés que atender bien".

Las charlas no fueron pocas: las escuchas a los acusados, al momento de la detención, acumulaban más de 110 CDs. El fiscal Picardi todavía espera los resultados de las pericias al teléfono de la presunta madama, así como la declaración en cámara Gesell de sus víctimas.

Por lo pronto, de las conversaciones entre ambos se deduce una mecánica horrible: el empresario de 77 años tenía el veto sexual final. Las jóvenes que buscaban trabajo en las carreras debían acostarse con él. Fuentes de la causa hablan de situaciones semanales, que podía pagar entre 10 y 15 mil pesos, con un puente en la General Paz como punto de encuentro. Si las chicas se negaban a tener sexo, K.L no les daba trabajo. Así de simple. K.L le hacía gala al empresario de sus habilidades para quebrarlas. “Yo le dije: ‘Flaca, o te ponés las pilas o directamente ya te doy de baja’”, aseguró una vez, con la grabadora judicial en marcha. “Voy llevando el ganado a donde tiene que ir, la llevamos amoldando a lo que nosotros queremos", continuó.

Hacerlas “autito”, solían decir, una chica era un “autito” tras ser sometida. Una de las promotoras recibió una vez 200 dólares, sin sexo a cambio. La madama le lanzó: “Más te conviene que te lo agarres al viejo esta semana porque si no olvidate que te ponga en el Mouras. No me hinchés los huevos. ¡Andá y agarrate al viejo!”.

K.L tras pasar la noche en la central de la Federal en Madariaga. Fue trasladada a Comodoro Py, donde negó las acusaciones en su contra.
K.L tras pasar la noche en la central de la Federal en Madariaga. Fue trasladada a Comodoro Py, donde negó las acusaciones en su contra.

Hoy “El Viejo” y la supuesta proxeneta están libres. Fueron excarcelados por decisión de Canicoba Corral. El juez razonó en el caso de la madama que no tenía antecedentes, que su celular ya había sido sustraído y que la pena máxima por la imputación que enfrentaba no superaba los ocho años de cárcel. Ella y el empresario pagaron apenas 25 mil pesos de caución real, dos noches y media con una promotora sometida.

Para el fiscal Picardi, la libertad de la madama es un riesgo. Puede destruir pruebas y amedrentar testigos. La “agencia de promotoras” tenía una página de Facebook con gran cantidad de fotos: fue vaciada de contenido. Picardi apeló su libertad el 22 de noviembre en el Juzgado Federal N°6. Entre otras medidas, el fiscal pidió la expresa prohibición de que K.L se acerque a las promotoras.

Su caso se convierte en quizás el más resonante en la historia reciente del automovilismo. Tiene todo: chicas jóvenes y vulnerables, una proxeneta vistosa que hablaba demasiado por teléfono y un empresario con avión privado que era la línea de sometimiento. Pero hay variantes más crudas a lo largo del país. La PROTEX mide el fenómeno en sus informes hace varios años, contabilizó casos desde 2014 en la categoría Turismo Carretera, en el Super TC 2000, en los autódromos de Concepción del Uruguay y Santa Rosa, en los gazebos y en las carpas donde duermen los espectadores, casos con “planteles” de hasta 16 mujeres y proxenetas detenidos, con prostitutas callejeras y regímenes de pases intensivos, “30 por noche”, marcó un expediente de 2014. Las mujeres, en algunos casos, no manejan su dinero y entran en deudas draconianas con sus cafishos.

Algo debería haber cambiado tras tanta exposición, alguna prohibición tajante de parte de las autoridades que manejan el negocio del automovilismo, alguna medida. Documentación de la PROTEX de mediados de 2018 habla de un “plan de trabajo” para 2019, donde se discute un esquema de prevención y disuasión para la prostitución en el automovilismo. Hay un apartado especial para la ACTC, la Asociación de Corredores de Turismo Carretera, que regentea todas las carreras en el país bajo la sigla TC. Se prevé en ese plan de trabajo convocar a las autoridades para firmar convenios e iniciar acciones tendientes a desalentar la trata.

Infobae consultó a fuentes de la Asociación sobre esta situación, sin recibir respuesta.

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