Ubicado en el kilómetro 1 de la Ruta 11, el camping El Durazno existe –según los propios trabajadores del predio, que no pueden establecer una fecha exacta– desde hace al menos 50 años en Miramar. Y a lo largo de todo ese tiempo nadie recuerda un solo hecho que pueda compararse con el ocurrido durante la madrugada de Año Nuevo, por el que hay cinco jóvenes acusados de haber violado a una menor de 14 años dentro de una carpa.

El camping en la noche de Año Nuevo tenía apenas el 50% de la ocupación que supo tener otras temporadas. Sin embargo había movimiento, ruido y festejos en los distintos sectores del complejo: en las cabañas, los dormis, los bungalows y también en la zona de carpas, por lo general ocupada por el público más joven.

Un matrimonio junto a su hija de 14 años y otras dos familias amigas habían ocupado tres bungalows ubicados a 150 metros de la entrada principal de El Durazno. A sólo 10 pasos de ahí aseguraron a Infobae personas cercanas al predio, estaba estacionada la camioneta blanca y la carpa de los cinco amigos marplatenses, hoy acusados de "abuso sexual con acceso carnal agravado".

(Christian N. Heit)
(Christian N. Heit)

Del lado de afuera de la reja corrediza color verde hay una garita con un vigilador, apenas se cruza el ingreso está la oficina de la administración y en el interior, entre otros empleados, un agente de la Policía bonaerense que permanentemente custodia el perímetro del camping. Fuentes cercanas al lugar aseguran que todos estaban en sus puestos la madrugada del 1° de enero; pero insisten en que nadie vio nada.

Quienes frecuentan el camping, que tiene casi 20 hectáreas y siete sectores delimitados, sostienen que el público es principalmente familiar. Algunos buscan festejar un cumpleaños, un aniversario o apenas escaparse algunas horas de la ciudad. Otros grupos más jóvenes llegan buscando un lugar en el que poder hacer base a escasos metros de una zona de playas ideales para el surf.

Dentro de este último grupo se encontraban los cinco amigos marplatenses: Lucas Leonel Pitman (21), Tomás Agustín Jaime (23), Juan Cruz Villalba (23), Mariano Manuel Díaz (23) y Roberto Fabián Costa (21), al igual que la menor de 14 años y su familia, todos oriundos de la ciudad de Mar del Plata.

Desde temprano este miércoles los medios se acercaron hasta la puerta del complejo, pero ninguno de los empleados aceptó hablar frente a una cámara o un grabador. En la charla informal no tuvieron mayores inconvenientes en contar e inclusive compartir experiencias personales para dar cuenta de qué tipo de lugar es El Durazno: "Mis suegros de acá vienen desde su luna de miel y hace 50 años que están casados", confió uno de ellos.

El lugar ofrece comodidades a precios accesibles; se puede desde acampar por $350 hasta alquilar un dormi para seis con TV, baño privado y desayuno por $2.600. Todo a apenas 3 minutos del centro de Miramar. Tiene inclusive comodidades difíciles de encontrar en un camping tradicional, como juegos acuáticos, pileta de natación, un café/pub, y en su folletería publicitaria, apilada en un rincón del mostrador, asegura "vigilancia las 24 hs.".

Cuando se pregunta sobre lo que pasó, la mayoría de los trabajadores señalan que no estaban, que no saben, o algunos admiten haber visto a los cinco jóvenes pero que no advirtieron indicios de que pudieran llegar a causar problemas. Todos en Miramar conocen el lugar, del que ya fueron retirados todos los elementos de prueba requeridos por la Justicia y había ya nuevas carpas instaladas en el lugar en que ocurrieron los hechos.

La camioneta en la que habían llegado los cinco amigos, estacionada en el lugar donde ocurrieron los hechos
La camioneta en la que habían llegado los cinco amigos, estacionada en el lugar donde ocurrieron los hechos

Durante este miércoles los cinco jóvenes prestaban declaración ante la fiscal de la UFI Descentralizada de Miramar, Florencia Salas, y también estaba previsto que declarara la víctima, quien se encuentra recibiendo asistencia psicológica, en cámara Gesell.

SEGUÍ LEYENDO: