Este lunes el carnicero Daniel Oyarzún comenzó a ser juzgado por un jurado popular que tendrá que definir si actuó en legítima defensa, si hubo un exceso, o si cometió un homicidio simple el 13 de septiembre de 2016, en la localidad bonaerense de Zárate, cuando atropelló y mató a un ladrón que lo asaltó.

En el cierre de la primera jornada, Oyarzún hizo referencia a la posibilidad de terminar tras las rejas: "Si voy preso, voy a ir con la frente en alto y con las manos limpias porque no soy un delincuente, no soy un ladrón; mis viejos me enseñaron a laburar y voy a terminar así, como un laburante de familia".

En diálogo con Eduardo Feinmann en A24, el carnicero, que hoy trabaja en un frigorífico todos los días de 6.30 a 14, agregó: "Mi futuro es el de siempre, seguir trabajando, seguir criando a mi hija, que mi señora pueda terminar sus estudios y poder ser alguien el día de mañana".

Ricardo Izquierdo, el abogado que representa al acusado, explicó por qué considera que el accionar de Oyarzún se encuadra en un caso de legítima defensa: "Él fue continuamente agredido desde un hecho en la carnicería, recibió dos disparos, después cuando él sale a tratar de recuperar su dinero, en tres cuadras, 46 segundos, le efectúan siete disparos".

En tanto, el letrado indicó por qué considera conveniente que el caso sea evaluado por un jurado popular: "Estos hechos ocurren habitualmente y por ahí un juez está abstraído de esta problemática; si bien la conoce, se ciñe a lo que dice el Código Penal; en cambio acá hay 12 personas que van a ponderar que esto le puede ocurrir a cualquiera".

El próximo jueves se cumplirán dos años del hecho y luego de las tres audiencias de juicio que están pautadas, se dictará la sentencia en los Tribunales de Zárate-Campana. El jurado está compuesto por seis hombres y seis mujeres que fueron seleccionados en el inicio del juicio. Fueron sorteados por la Lotería de la Provincia de Buenos Aires.

Durante el desarrollo del juicio, el jurado popular deberá evaluar las tres opciones posibles que se presentarán durante el debate para dar un veredicto final.

Una de las opciones es la de encontrarlo culpable por el delito de "homicidio simple", el que contempla una pena de hasta 25 años de prisión; otra posibilidad es que lo encuentren culpable por exceso en la legítima defensa; o que den un veredicto de no culpabilidad en el caso de que entiendan que el acusado actuó en "legítima defensa".